Lunes, 26 de Mayo de 2008

El invierno entre los músculos

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 9:50 pm

El invierno deja tras de si montones de cajones vacíos. Montones de hojas arrugadas, cargadas de letras ya caducas que hoy dicen, de tu mano, adiós. Se hace difícil hablarle desde fuera a alguien a quien se lo contaste todo cada noche al oído. Y bueno, dicen que una puerta es un comienzo y a pesar de las facilidades, lo cierto es que sin picaporte no habría nada. Ni entradas sutiles, ni huellas ligeras. Ni tampoco poesía. Nada. Lo que permanece entre mis músculos es la dura duda y la sola soledad. Que duelen y tiran y a veces arden y mueven la sangre. Contigo nacen, contigo matan, contigo mueren.

Tras nueve farolas, cinco rotas, te das cuenta de que lo importante no fueron los kilómetros, lo importante era llegar hasta tu boca. Sé que no te olvidaré, aunque tu figura se esparza entre el resto de figuras. Aunque la muerte sin mortalidad sea lo más feo del mundo, también es necesaria. Igual que lo es el tic tac. Igual que lo fuiste todo, amor.

Seré pretenciosa, pero siento que quizá te esté amando ahora mejor que nunca. Siento que te amaré siempre, a pesar de tus días tristes. A pesar de tus días fríos, como el hielo. Siento que te amaré suave y también libre. Que te amaré como te amaría alguien que no se ha sentido nunca solo estando a solas contigo. Con la sinceridad de tu mirada, con tus manos. Siento que te amaría sin rencor. Te amaría aun sabiendo que fuiste aquél que provocó toda la felicidad. Y también toda la tristeza. Te amaría más, mucho más, de lo que ya lo hago. Pero aún así, te lo digo: Te amo.

Domingo, 25 de Mayo de 2008

Otro cuando (de miedo)

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 8:51 pm

Cuando un olor se hace miel en la boca y el día se entremezcla con tus viejos libros, lo mejor es salir a pasear. El perro es la excusa del hombre solitario, pero la tristeza contenida en unos ojos dulces, también ayuda para echar a andar. Tu cabeza se siente más atraída que nunca por el suelo y, si te dejas, pronto ves rodar tus sueños por cualquier charco de lluvia ácida. Allí mueren o, con suerte, acaban asaltados a manos de un niño alegre que pasa por encima dejándoles trepar. Si unos sueños pisan tierra, sabes que te toca coger una tremenda bocanada de aire. Porque lo que tienes delante es, de nuevo, la pista de salida. Porque es, de nuevo, aire y sólo aire. Y la meta debe de seguir siendo algo precioso, de eso no cabe duda.

Cuando no te reconoces en tu propio rostro, te encorvas como aquellos viejecitos de la esquina. Hoy los entiendo más que nunca. Es angustioso mirarte y no verte, no encontrarte. Te encorvas como el girasol que es aplastado por las nubes. Y para colmo es primavera. La verguenza de ser el más cobarde en plena guerra, te hace rechazar cualquier halago, cualquier caricia, cualquier cualquiera. Pero pienso que ser la más valiente tampoco hizo que las balas fueran más ligeras. Aunque sí, reconozco, que atreverse a tener a alguien cogido de la mano, estar sólo con alguien y no sentirse solo… Sí, reconozco que fue siempre mejor que quedarte sólo de pura verguenza.

Y también, reconozco, que el olor de una dulce derrota puede inspirar vida. Porque cuando por un momento ya no buscas nada, y nada das ya por perdido, el valor más intenso es el de recordar lo vivido. Y recuerdo, recuerdo que hasta los pájaros con miedo, vuelan.

Sábado, 10 de Mayo de 2008

Al sustantivo adictivo

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 9:52 am

Cuando un punto y final no viene muy valiente, se hace acompañar de otros dos que el cogen de la mano. Y el final que debía de ser barranco, caída y muerte, se convierte en brisa y aguas en calma gracias a tu rival. Los puntos suspensivos suelen preceder a todas las palabras importantes que comenienzan por la letra a. Ay, amor, a veces la sobrevalorada amistad. Y claro, tardas casi un mes en ver que la vida te ha cambiado de escenario, que también se producen sequías infinitas, que las montañas erosionan y las flores amarillas crecen ya en otros jardines.

Pero transcurre cada noche también, que la luna aumenta su tamaño, luna llena menguando la oscuridad. Y con la luz tenue una se ve mejor por dentro. El simple roce de las yemas de unos dedos grabaron a fuego una sentencia final en las partes más blandas de mi cuerpo, las que sin caparazón se juegan todo en el sorteo diario de la vida. Pero no rabio, ni sufro. Pienso que entre tanto cadáver es una suerte que alguien las mantenga vivas. Hoy me conformo con los caminos nuevos, los días más largos y soñar para despertar junto a quien quiera sin peligro de dolor.

Sacarle sentido a algunas cosas es sólo para los dioses. Aquel sustantivo adictivo que un día me retó, me ha demostrado que efectivamente todo esto es un juego, y que arriesgar, ganar y perder seducen y mueven la sangre. Hoy le devuelvo una media sonrisa a él, que anda mirándome desde la oscuridad, sentado en la silla de en frente. Sin duda ha sido el rival más elegante al que me he enfrentado nunca. Y el más bonito. Me ha ganado sí, pero esto me gusta y no hay oponente más peligroso que el que ya no tiene nada que perder. Yo digo vendetta, veremos qué nos cuenta él.

Gracias por estar aquí y esperar mi vuelta. Pido disculpas por la falta de explicaciones y el largo tiempo transcurrido. He vuelto y os entrego, de verdad, mi sonrisa más sincera

Sábado, 19 de Abril de 2008

El desayuno del que se deja morir

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 5:09 pm

Voy suave, cada día noto mis venas engordar de letras. Trato de ir en las misma onda en que se manejan las canciones de los Beatles. Recuerdo a los musos y a las musas, tengo suerte de tenerlos tan cerca. Vacío mis bolsillos de lo que que quiero y de lo que no, para sentirme un ratito libre. Preguntan en la tele “¿tiene usted orgasmos?”. Pienso que contigo yo no tengo de eso. Contigo yo me muero. Contigo, por primera vez en la vida, había conseguido dejarme morir. Creo que lo hago porque creo en ti. Pierdo el equilibrio mientras lames mis piernas, mientras besas mi corazón y rozas suave la parte más tierna de mi cabeza. Muerdes el alma, las emociones, lo que entraña la vida. Saliva fresca y respiración. Y yo me dejo, me dejo todo, me dejo morir del todo con la sonrísa más increíblemente desordenada. Porque pierdo cantidades industriales de sangre en cada operación a corazón abierto que tengo contigo. Y para recuperarme, todas las mañanas desayuno un zumo, galletas y un par de poesías. De vida, de ganas, de amor, de felicidad plena. De ti.

Miércoles, 16 de Abril de 2008

Quiero creo

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 7:57 pm

Hoy una mujer en el metro, escribía con manos torpes en un viejo bloc de notas. Pequeñas e ingenuas frases como “llamar a Araceli” conformaban en mayúsculas la vida. La vida de verdad. Y yo recordaba entonces que cuando te miro, me pareces todo un resumen del universo. Tu risa, tu piel, tus manos, y sobre todo tu cabeza llena de infinitos. Retos y fuerza con la mirada más limpia, más tranquila. Sostenida tan sólo por tu sola ayuda.

También recordaba que para el último examen que entregué en la carrera, escribí que yo ya no creía en aquellas utopías que nos mataron a tantos. Que tampoco creo en las leyes de Newton, ni en la puñetera física cuántica. Ni creo en la causa-efecto. Conté también que creía en la molécula nueva que encontraron hace poco, que adquiere su forma según quién la mire. Conté que creo en la experiencia y en la vida. Que creo en las pasiones, en los retos, en la fuerza, en el respeto, en la tranquilidad. Creo en los milagros del Universo. En la humanidad que allí emerge, convive, sobrevive, y a veces tambien, se atreve a vivir.

Creo que por eso me gusta poner mi mano sobre tu cuerpo, sentir tus pies sobre los míos. El milagro de tu cercanía. Y de la mía. Del Universo. De atreverse y vivir en mayúsculas la vida.

Miércoles, 9 de Abril de 2008

El resto

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 12:41 pm

Me gusta dormir con mi cabeza encima de su hombro, sólo porque así huelo como le bombea el pecho. Me parece tan sexy que sea de movimiento tan lento. Pasa las páginas siempre despacio, hasta las de su propia vida. Siempre parece un corazón tranquilo, y eso me encanta.

Anoche le cayó encima al mundo la noche más bonita. Es de esas cosas de las que sólo te das cuenta cuando te pilla caminando y sola. Bajo la lluvia, el calor y el manto más negro de tu cabeza, es inevitable ir muy despacio, a pesar de que aquel niño corra muchísimo. Corre porque él no tiene nada de que curarse. A mí, me entra lento, por dentro. Piel, huesos y entrañas se limpian, por un rato, de casi todo. Quedo así, como el hueco de una escalera. Toco, curiosa todos los recovecos que hay en mi cuerpo, tan lisos, tan húmedos esperan, que parecen el pétalo de cualquier flor. Aunque sea mentira.

Adoro este momento en el que sólo me espera recordar. Qué decían mis ojos, qué musitaban mis dedos, qué deseaban apretar con fuerza mis dientes. Olfatear cómo fuiste en otro tiempo, entre noches de tormenta, olor a tierra mojada y libros viejos que hablan de todo aquello que fue por ti, y también fue perdido.

Martes, 8 de Abril de 2008

Meme

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 2:16 pm

Soy un desastre y me comprometí con Lula para hacer una Meme hace un mes. Bueno, me he acordado hoy porque no suelo hacer estas cosas. Normalmente me parecen un aburrimiento, pero esta vez me pareció algo útil, bonito e interesante. Recojo notas del blog de otra compi que explica muy bien lo que es una Meme:

Para los que no sepan que es, se trata de una especie de cadena entre bloggeros donde todos responden a la misma cuestion desde su punto de vista. Hay memes de todo tipo.

En mi Meme tengo que contestar varias preguntas que me cuestiona Lula. El objetivo del meme es sondear los usos y costumbres de los que navegamos Internet por un canal directo y transparente.

Propagando el meme se ayudará a conocer cómo es la relación de las mujeres y los hombres con Internet. Con esta cadena Lula y sus amigos podran elaborar un informe alternativo a los que se publican desde fuera de la Blogosfera. La información será pública y fácilmente trazable desde Technorati.

¿Cuántas horas al día de media pasas conectada a Internet?
Enjut@> Por razones de trabajo más de 8. Por gusto todas las que puedo. Así que cálcula cómo quedan mis ojitos…
¿Cuántas cuentas de correo tienes?
Enjut@> Muchísimas. Esto es como lo de bajarse música. Pero que use de verdad de la buena tan sólo 3.
¿De cuantas redes sociales eres?
Enjut@> Ayyyy las redes sociales… Facebook y Tuenti, aunque es la segunda la que me tiene loca.
¿Qué te gusta más para expresarte el blog, el wiki, flikr o twiter?
Enjut@> Blog
¿A cuántas mujeres blogueras conoces personalmente?
Enjut@> Uy… Yo diría que a más de 10. Todas majísimas, bellísimas y maravillosísimas.
¿A cuántas mujeres blogueras lees habitualmente?
Enjut@> Pues al menos a esas 10 las leo diariamente.
¿A quién le paso el meme?
Cada un@ es libre de hacerlo si quiere, puede o las dos :) Yo lo hago porque me parece interesante.

Sábado, 5 de Abril de 2008

Mi planeta

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 9:42 am

Mi planeta hoy es un planeta pequeño, pero duro, pero denso. Es a partes muy rojo y a partes muy negro. Se compone de materia que explota, lenta, sangrando así cada agujero. Untando así cada camino. Como un lametazo suave que saliva la piel caliente. Mi planeta es un planeta sin ruidos, sin estruendos. Tan sólo las venas y el humo. Tan sólo los dichosos versos ya dichos. Tan sólo los hilos de un bolsillo que no esperan ser cosidos. Tan sólo un trozo de verde, muy verde, que se escapa mientras disimulo. Todos, se contonean, ligeros y frágiles, con la brisa de una risa ligera que proviene de alguna parte (y siempre llega).

Mi planeta está gobernado por alguien que no soy yo. Alguien al que llamaremos paseo de domingo. Alguien elegido para esconderse de todo con él, dentro de él. Alguien al que mirar mientras lee, al que mirar mientras fuma, al que mirar mientras duerme, al que mirar porque espera, espera, siempre espera y sabe esperar. Y sabe sujetar a un planeta, pequeño, denso, muy rojo y muy negro, que se deshace en su propia sangre, tocado con sus propias yemas.

Mi planeta hoy debería ser un planeta blanco, ligero. Debería ser un planeta enorme, un planeta merecedor de la bandera que arriba en lo alto has hecho ondear. Debería ser un planeta limpio, como una hoja llena de cosas que nunca se dijeron. Pero aquí dentro no. Aquí pincha. Y duele. Y vomita bolas negras, feos.puntos.y.aparte. Y siente, y lo siente. Y tú.

Sábado, 29 de Marzo de 2008

reconozco

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 11:14 pm

Reconozco, asustada, que podría ponerle hoy a la vida tu nombre.

Lo reconozco con el mismo miedo del que reconoce como suyo el nombre del asesino, bajo una cruel guillotina. Y no se arrepiente, y no tiene una última voluntad. Aunque entre la última palabra y el punto y final exista el deseo de no ser muerto por eso. Aunque todos le miren. Unos con asco, otros con rabia, algunos con pena. Y él mientras sonríe. Nunca deja de sonreír.

Reconozco, asustada, que en este combate deseo tocar y ser tocada. Reconozco, asustada, que adoro tu cabeza llena de principios y de finales. Reconozco, asustada, que me excita desnudarme ante ti. Deseo todos los momentos desahacer mis nudos en tu presencia.

Reconozco, asustada, que me encanta tenerte frente a frente.

Lo reconozco con el mismo deseo soplado de la misma flor, con el que deseo todos las primaveras poder sonreírte. Lo reconozco como sólo se le sonríe a lo más bonito de la vida. Lo reconozco con la sonrísa con la que sólo le sabe sonreír aquel condenado a la misma muerte.

Jueves, 27 de Marzo de 2008

Rojo

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 6:32 pm

Un atajo, un cobijo. No sé aún lo que ando buscando, quizá por eso siempre camine tranquila intranquila. Saltos, descalabros y pasitos pequeños mirando atrás, mirando al suelo. Rozando todas las manos, todas las ramas, todos los suelos. Los sueños, ahí van corriendo, siempre corren y se descuelgan con cualquier lágrima. Tener el viento en tu contra a veces te concede el tiempo necesario para determinar que eres perfectamente inestable en ti. Y que todo esto a veces te hace sonreír. Necesitar te deja las yemas de los dedos muy rojas y a cualquier cosa que toques termina por sangrar. A veces sigo caminando por encontrar ese pueblo perdido en el que quizá logre por fin encontrarme. Sería un encuentro precioso, lo sé. Me besaría con la boca muy abierta, y acariciaría mis mejillas, y mi pelo.

Pero seguiría dando mi vida a quien quiero que me quiera. Seguiría usando mi tiempo para llenar el suyo. Trataría de dormir todas las noches con su brazo entre mis muslos. Y me dejaría escapar, de nuevo.

La eterna discrepancia entre la vida y yo, viene dada porque todos los días me gusta morirme de mí, aunque a veces sólo me dejen un ratito. Soy de esas felices e irresponsables criaturas que se escapan de si mismas y que gustan, mucho, de vivir metidas en el cuerpo de otro, abrazadas a otro. Amando, deseando, exhalando en la boca a otro.

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