Johnny cogió su fusil

Foto del reportaje de erre. Blog “Cogiendo Caracoles”
Sólo quiero quedarme sin respiración, sin sentido. O volar. ¿Quién me iba a decir a mi, que eso de “vivo sin vivir en mi” iba a ser verdad? Que aquí dentro me ahogo, ando, ando, y corro y me hundo. El agobio inunda mi ser. Aquí sólo llueve en el alma gotas de agónico silencio, incesantes, que me deshacen por dentro. Me noto minúsculo, pero no puedo esfumarme. ¡Quiero salir de mí para sentirme! ¡Estoy encerrado, Dios! Y el miedo a la espera, me agota. El miedo a continuar, me puede. No aguanto más, ¡¡por favor!!
Sólo quiero romper, llorar, volver a oler la esencia del amor, y de las penas. Saltar tan alto que pueda perder la conciencia. Y despertar, sabiendo que todo fue sueño.
Pero no puedo. Lo único que tengo dentro es mi recuerdo. Y me enfermo, me enfermo, y nunca me muero ¡Joder! Llevo el pasado clavado, y sólo tengo eso. Como una caracola lleva el mar toda su vida dentro.
Esto es lo que siento, y me quedo corta, al ver el film Johnny cogió su fusil. Dalton Trumbo, fue el escritor de la novela, (publicada en 1939), que daría origen a la película que él mismo dirigiría años más tarde, (principios de los setenta) ,con éxito. Consta como su único film, ya que se convirtió en otra víctima de la lamentable caza de Brujas llevada a cabo por el Senador McCarthy.
Basada en los horrores de la Primera Guerra Mundial, utiliza la discapacidad de un soldado, (Joe), que tras un bombardeo ha quedado mutilado, ciego, mudo, y sin rostro, para explicar metafóricamente los horrores de la guerra.
La película es un continuo ir y venir de flashbacks a su vida anterior, y a la situación real por la que pasa. Conmovedora y cruel hasta el extremo, es una película de esas que hay ver a conciencia, porque verdaderamente, se pasa muy mal durante días.

