La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

Casi ha pasado un año desde casi todo y desde casi nada. El tiempo no cura nada. El tiempo es tiempo. Es la vida la que te enseña a suavizar este arresto domiciliario, esta sensación constante de libertad condicional. Este me falta. Este me arrepiento. Este sonrío. Este me alegro. Este porqué. Este cuánto queda. Este cuánto falta.

Cuando eres consciente de tu propia existencia, es precisamente cuando desaparece de la Tierra la otra persona. La más importante. Para entonces ya has aprendido que tu cuerpo está ocupado por una inestabilidad climática interior, flexible y moldeable, que se aterroriza cada vez que piensa en eso, en el tiempo. Pero que convive con él. Y juega. Moverte, emitir luz, conectar, tocar, para que nada de lo que esté en las sombras (y allí permanece), te ataque.

Cualquier momento, es un buen momento. Cualquier lugar, es un buen comiezo. Cuando estás cansada después de un largo viaje, vuelves al punto de partida. Pero es entonces cuando lo reconoces por primera vez. Empezar siempre desde donde se esté. Aquí y ahora. Y no parar. No sentirme triste. Hacer porque todo aquello que merezca la pena, ocurra. Luchar. Y que nada importe de los demás, salvo los demás. Y que todos se salven de vivir muriendo. Y que nadie se salve de sentir.

Es angustioso pensar que casi cualquier cosa, casi cualquier persona, es interesante. El encanto de los seres que sienten y dudan. Dar paseos por las ciudades te ayuda a mirar con todos los ojos que tienes. Y ves cómo el cerebro es capaz de mezclar las cosas que ama. El pasado con la imaginación. Sentir que aún está vivo. Y que aún sonríe con todo lo que hago y digo. El Universo es aquel lugar infinito al que contemplamos sólo desde lo que hemos aprendido a ver. Cuanto menos sabes de algo, más cerca estás de inventarlo.

He aprendido estos días, que el desamor con uno mismo es común, duro, solitario, grave. Lo curioso es que la reconciliación va siempre acompañada de querer seguir preguntando, en vez de querer responder. Llevas toda una vida sin saber quién eres. Y nada de lo que ahora ves hecho, se podía hacer. Hasta que se hizo.

He aprendido que una vida se alimenta del misterio de lo ausente. Que hay algo mejor que desear las buenas noches: Hacerlas. Que el silencio es ese grito de tristeza, ese trago inconfesable. Que llega. Siempre llega. Y también se va. Y que no hay que dejar de preguntarse: ¿Cuándo fue la última vez que sentiste algo por primera vez?

17 comentarios para “Las dudas: Contigo nacen, contigo matan, contigo mueren.”

  1. Charls dice:

    Joder! autora; con este texto eres como la luz que aleja las tinieblas y los fantasmas del alma!

  2. María dice:

    Me conmueven tus textos, cada palabra, eres una artista. Pura creación, te admiro de verdad. Me gusta mucho lo que escribes y cómo lo haces. Lo que transmites, o mejor dicho, lo que a mí me transmites, es una pasada. Tus textos siempre me hacen pensar. Asiento cuando leo, a veces me paro y pienso lo leído, releo, me lo guardo.
    Hace un montonazo de tiempo que te leo, pero es la primera vez que te comento, aunque desde el principio la admiración ha sido la misma.
    Gracias por compartir tu arte. A mí me me merece mucho la pena. Gracias de corazón.

  3. Anchoa dice:

    Creo que, sin duda alguna, esto es lo más sincero, profundo y bonito que he leído en toda mi vida de anchoa. ¡Gracias mala!

  4. Sone dice:

    Se me eriza la piel leyéndolo… ¡Enhorabuena y gracias por transmitirnos tanto !

  5. un pumvi dice:

    que bonito , te quiero bobi :*

  6. Muy bonito. Me ha gustado mucho. Espero que a ti también te haya servido.

    Un saludo
    http://www.comunsinsentido.com

  7. Párrafo a párrafo, línea a línea, palabra a palabra soy capaz de suscribir, y tan difícil que es llevarlo a cabo cuando cada día te caes, cuando cada día le tienes más miedo a intentarlo. Gracias por poner palabras a mis pensamientos, sensaciones, sentimientos… Un abrazo!

  8. Muy bonito… ya lo han dicho otro comentarios pero lo digo yo también, logras poner en palabras muchos sentimientos. Siempre he dicho que el tiempo lo cura todo, y tu primer párrafo fue un golpe de realidad, un bonito golpe. Un fuerte abrazo!

  9. Maria P. dice:

    ¡¡¡¡GRACIAS!!!!!!!!!
    Sigue escribiendo, por favor. Ese sentimiento y esa poesia que viertes en tus textos, nos llegan profundamente a muchos de nosotros.Es maravilloso leerte.

  10. Olione dice:

    Contigo siempre merece la pena la espera…

  11. ¡corazón!

  12. sois la leche 🙂

    besos grandes grandes

  13. el misterio siempre vence

  14. estás iluminada como un buda 🙂

  15. La Mala es un árbol con frutos de tristeza, como diría el poeta.
    Pero La Mala deja que maduren y los convierte en palabras.
    Pero esas palabras son ya frutas dulces, abrazables, milagrosas.
    El milagro está en que las palabras son más tristes que la propia tristeza.
    Eso decía ella. Y la tristeza desaparece. Sonríe.

    Pd: Asomarse a la Mala es entrar en un huracán. Espectacular. Arrolladora.
    Abrazos sureños.

  16. Cierto. Los años me han enseñado que el tiempo no cura, sino que tortura. Te condena. Una vida encarcelada en el tiempo. Todos los días te repiten lo mismo: Ella no está.
    Tú eres una luz al fondo.

  17. mimasalago dice:

    Me siento exactamente así. No sé si se trata de la misma pérdida pero tus palabras me reconfortan y me acompañan en esta tristeza que no se termina.

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