La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

15 de Febrero de 2010 - Aire

Seguir andando

El silencio que nadie quiere visitar está lleno de personas, aunque a veces no se ven las unas a las otras. La mayoría de las veces ocurre así. Son sitios bien visibles y cercados, asépticos e intercambiables: Llenos de miedo. Allí el tiempo tiembla detrás de la ventana. Allí se juzga y se es juzgado sin entender que eso siempre resta horas, energía y calma. Ese silencio es peor que cualquier ruido. Crecer duele y hace daño.

Entre tanto, los días empiezan y acaban y se llenan de momentos sencillos y reales. La libertad va caminando siempre a nuestro lado, queriendo agarrarnos de la mano. Camina con la energía y la luz que sólo ella posee, pero lo cierto es que también camina llena de raíces. Hay que aprender a parar de vez en cuando en el camino y desanudar algunas madejitas. Para avanzar, para seguir creciendo.

Entre tanto, los días empiezan y acaban llenos de restos de estrellas fugaces, de secretos a voces, de palabras llenas de querencias y deseos, de ojos que más que mirarse, se tocan y de voces que van variando su color y temperatura. Parece que siempre hay alguien o algo dispuesto a salvarte el día. Los días empiezan y acaban creando las nostalgias del futuro.

Los sonidos de las flores son imperceptibles, pero durante la noche, no dejan de crecer. Ordenan sus raíces, delicadas y serenas. Se llenan de energía y cuando llega la mañana, tú sólo piensas si huelen o no huelen bien.

Yo me recuerdo anoche en aquel sitio bien visible y cercado, aséptico e intercambiable: Lleno de miedo. Llena de miedo. En un silencio que era peor que cualquier ruido. No era la primera noche. Tampoco será la última. Crecer duele y hace daño, sí. Al fin y al cabo el tiempo sigue temblando detrás de la ventana y la libertad sigue caminando a mi lado queriendo cogerme la mano. Pero tengo que fijarme más, mucho más en las flores. En ti. En vosotros. Sabéis mirar el mundo de otra manera, así que sería maravilloso que no me dedicara a machacaros. Aunque el silencio sea peor que cualquier ruido, aunque crecer duela y haga daño. En silencio, sí, aprender a desenredar mis raíces y seguir. Sin juzgar ni ser juzgado. Sin restar horas, energía y calma. Se trata, tan sólo, de seguir andando.

A Isabel y Ainhoa. Esto es más suyo que mío.

21 comentarios para “Seguir andando”

  1. Anchoa dice:

    Como siempre, la espera ha merecido la pena. Tus palabras, alineadas en perfecta armonía, lo compensan todo… Gracias malamida

  2. Belén dice:

    Muchas veces los sitios más asépticos encuentras cosas sencillas… en serio, querida, probadlo…

    Besicos

  3. alex b. dice:

    Me gusta mucho el ritmo y la envolvente final del relato. besos

  4. Me encanta cuando haces estos textos circulares, que empiezan y acaban haciendo referencia a una constante de la que no te puedes librar.

    Las nostalgias futuras…eso es algo que me da bastante miedo…eso es lo que últimamente llena mi habitación cercada y aséptica…

  5. No se como pude presentir que habias escrito y entre por inercia, no entraba ya decepcionado de hace unas semanas, se logra olfatear ese crepitar de lejos… que bueno, que bueno, no dejes de escribir.

  6. A primera vista parece largo, pero ma ha atrapado en el primer parrafo y se me ha hecho cortisimo. Volveré a menudo.

    Gracias

    1 saludo

  7. hermoso… conmovedor

  8. Pagina122 dice:

    Sigue creciendo asi niña, aunque duela!

  9. hay gente que no anda, hace fotting a las siete de la mañana

  10. No se ni como llegue a tu pagina, pero me colgue leyendo muchas cosas. Son hermosos, y de hecho, muy parecido a lo que solia hacer yo. Te dejo mi pagina, besos.-

  11. Anchoa dice:

    Yo no digo ná, pero… hace un mes ya de esto, has debido de llegar bien lejos… jejeje

  12. Crecer duele y hace daño, y cada vez que respiramos nos morimos un poco. Y aún así, merece la pena y pero sería que no doliera porque ya habríamos muertos.

  13. beatriz dice:

    Si…crecer duele…pero duele mas no hacerlo…me encanto…tienes un no se que que no se como explicarlo…que me agrada.
    saludos…
    no dejes de hacerlo vale!!!.?

  14. Entro cada dos, tres o cuatro meses…y siempre me leo todas las joyas que vas regalando y no he leido hasta la fecha…¿sabes? ninguna me deja indiferente. Es increible la capacidad de transmitir que tienes, planteate llegar lejos pekeña, porque si tu quieres lo harás. Y si no, llegarás lejos al interior de mucha gente. Conmigo lo has conseguido. No pares.

  15. muerte que nisiquiera nos toca en suerte todavía, cosa que hay que recordar seguido… 😉

  16. Siga andando, siga escribiendo, lo hace muy bien.

    Le dedico unas líneas en la última entrada de mi blog. Por si tiene curiosidad:

    http://lascintasdealbert.wordpress.com/

    Saludos. Escriba.

  17. Pablo Sanchez dice:

    Muy poético.
    w3wes@jamon-espana.com.es

  18. Paso a dejarte un beso…

  19. Me encanta cómo escribes, es algo increíble. Plasmas las cosas de una manera… que no deja indiferente a quien lo lee. Sigue así, a ver cuando publicas más.

  20. Belle dice:

    Me impactó, me marcó “Balance y Ombligo” de principio a fin. Me devoré cada letra sintiéndolas mías. Pero ya no está. Cabe la posibilidad de volver a leerlo de nuevo? Era… ufff…

  21. The chosen one dice:

    Lo malo de hacerse viejo no es envejecer, si no sentirte joven y ser viejo. Por ello, renuncio a ser un niño de por vida. A saber como llevar que la vida no se me atragante cuando suena. Maravillosa la gente que se disfraza de rincones para encontrarse, y encontrarnos al resto.
    Sencillamente genial, mi mas sincera enhorabuena, un buen descubrimiento su blog.

    “Cuando el camino se hace duro, solo los duros siguen caminando” (Kennedy)

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