La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

21 de Febrero de 2009 - Aire

La huida (2009)

A veces el silencio deja de comprometerme conmigo misma y logro una inesperada paz. Enramada entre la oscuridad y el calor de las sábanas, esas noches, escucho el sonido más dulce del mundo. Vida. Tras la respiración larga y pausada, tras el roce de las pestañas suaves y pesadas contra la almohada, aparece el sonido de aquella moto. Espera un rato, salvaje pero tranquila, a que se abra por fin la puerta. Después siempre desaparece.

Todas las noches lo imagino. Imagino cómo en el coloreado paisaje de mi calle, se encuentra mi Steve McQueen con sus ojos azules en blanco y negro. Esperándome. Todas las noches imagino que me reclama sentada tras él. Y todas las noches, de un salto, me subo a su moto y me agarro muy fuerte a su espalda. Cada noche por fin nos vamos, por fin huimos, sí. Y en el camino me cuenta cómo es escapar de una prisión. Y pienso que eso es algo que yo no podré ver jamás, porque jamás tendré sus ojos. Adiós, tristeza, adiós.

Estos días de tantas subidas y bajadas, echo mucho de menos a Ella. Una vez le dije adiós porque así tenía que ser. Y desde entonces todos los días la recuerdo, aunque Ella nunca lo sepa. No es increíble que me duela tanto, porque Ella tenía mucha luz. Demasiada luz. Luz de la que despierta a cualquiera.

Estos días también le he dicho adiós a Él, porque así tenía que ser. Y duele, porque la ceguera sólo es atribuible a sujetos que ven. Y duele, porque toda autobiografía empieza a partir de la mirada triste en un espejo. Y duele, porque eso sólo pasa a solas. Y en silencio. Y estar a solas observándose a uno mismo en silencio, generalmente duele.

Estos días también ha sido mi CUMPLEAÑOS FELIZ. Sí, así con todas las letras. Por eso, entre otras cosas importantes, tengo un libro nuevo. Me hace especial ilusión porque es un libro muy viejo y a pesar de todo está casi en blanco. Me pregunto cómo se pueden dejar tantos espacios vacíos durante tanto tiempo. Me da miedo, y al mismo tiempo me enternece. Así y todo, los dos nos estamos curando solitos. El uno con el otro, el uno para el otro. Ya sabéis. Mi libro me da el poder de verlo todo desde fuera. Así que, en general, he pasado los días tachando ciudades del mapa que compone mi memoria. Generando de nuevo el plano. Asignando de nuevo un lugar para la cruz que marca El Tesoro.

En definitiva, afuera está saliendo el sol. Y aquí dentro, todo lo que ha sido regado, está deseando ser florecido. Creo que, sí, está siendo de una vez un principio de año perfecto.

14 comentarios para “La huida (2009)”

Más comentarios: [2] 1 » Mostrar todos

  1. Anchoa dice:

    Cada día que pasa escribes mejor Dianita… Y cambia tu espejo por uno que te devuelva una imagen real de ti misma, para que el observarte en la soledad, no duela…

  2. Me gusta tu blog, y la manera que tienes de explicar las cosas.

  3. Tienes una nueva lectora.- Espero seguir disfrutando

  4. me encanta tu blog y tu manera de escribir.. si vivieras en Venezuela, te invitara un cafe.

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