La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

14 de Diciembre de 2008 - Aire

Lo siento

Temo que no perdonen mi tardanza, temo que ustedes también se hayan marchado. La paciencia no es precisamente una virtud en Occidente. Tampoco lo es no sentir miedo. Estos días los pasé sola ante mí. Sí, muerta de miedo. Lo que comenzó por obligación, terminó convirtiéndose en un encuentro dulce de la vida ante mí y ante un espejo. Mirarse los huesos, desnudarse en la era de la cobertura. Descubrirse las cicatrices y la piel húmeda y sedienta. Pararme a pensar. Palparme, a pesar. Eso buscaba.

El caso es que se marchó de mi vida sin previo aviso. Me tiró de sus bolsillos, quizá por las apariencias, quizá por el peso. Me dejó perpleja primero, distante y triste después. Extrañamente aliviada, también. Contrariedad de re-encontrarme desempolvando mi cara y mi cuerpo, recién levantados del suelo. Contrariedad de recordar que nunca supe dónde estaba la meta. De recordar que las respuestas sólo las dan los más sabios, sólo las tienen los más listos. Y yo, ni lo uno ni lo otro. Me acordé entonces de la humilde belleza de las preguntas. O como diría aquel, aquella mañana de lunes, me encontré jodida y radiante. Quizá más lo primero que lo segundo.

“Pienso que no te quiero. Contigo no me arriesgo”. Touché. Jamás pensé que esas palabras pudieran decirse a corazón abierto en un mismo verso. Entonces no me quedó otra que viceversa. Viceverso. Yo te amaré siempre, igual que siempre supe que tú nunca lo habías hecho. Había que arriesgar, mi vida. Lo siento. Mi fé residía en llevar hasta el final los errores. En que la vida ordenada y sincrónica, melodiosa hasta resultar a veces tan horrenda, tuviera por primera vez un descuido contigo.

La contrariedad llega si sientes que resucitas cuando la vida te demuestra que aún puede ocurrir algo. Cuando te gira, te da un vuelco. Te hiere y te desangra. Y te tira al suelo. Cuando, de vez en cuando, se acuerda de ti mirándote a los ojos. Poniéndote de nuevo en juego. Por fin a solas, con mis cicatrices, con mis heridas, con mis sueños, le encuentro sentido a este cambio repentino de piel. Le encuentro sentido a la turbulencia y a lo vivido. Al renacer del fuego.

Vivo de exponerme, así de insignificante. Tampoco creo tener casi nada que ocultar. Incluso, confieso, comparto la esperanza de que ante la vida siempre estaré protegida por mi propia fragilidad, por mi propio amor al riesgo. Y de que te amo y te amaré siempre. A pesar de la contrariedad. Sí, así lo siento.

28 comentarios para “Lo siento”

  1. Esta debe ser una de las primeras o pocas veces en las que siento tristeza tras leerte. no he podido sonreir. podrías haberlo porque cada palabra a pesar de resultarme triste, contiene belleza.
    Ahora no sé que decirte…me he quedado algo descolocada porque llevaba cada dia entrando en esta pagina para encontrar algo nuevo, y ahora, a las puertas de la navidad, veo una sinceridad que hasta duele.
    Eres Diana, eres humana y sientes. Vives a pesar de todo y por todo. Esto siempre trae consecuencias. Como lo es amar y adentrarse en la locura de querer a alguien hasta con una esperanza puesta en algo que a veces parece ser insostenible. Pero no abandonas tus fuerzas, lo noto en cada una de tus frases. Ni abandonas tu talento a pesar de lo perdida o jodida o reluciente que te sientas, siempre siempre siempre, escribes con talento.
    Seguiré aquí.
    Besitos,

    Laura

  2. aullidos desde el sur…

    “Escribe, que lo haces muy bien.
    Ama, que eso es siempre bueno, aunque a veces duela.
    Piensa, porque así te mantendrás siempre joven.
    Disfruta un poco más, ya sabes, que el tiempo se nos huye”.

  3. Soy experta en miedos, la verdad es que se lo que es estar delante de una y no saber ni estar…

    Y el miedo se pasa, pero cuesta un monton…

    Mil beso, bella

  4. Sentir algo así, entenderlo y aceptarlo es algo realmente dificil. Con tu texto has hecho que yo también lo sienta. Gracias 🙂

  5. Hace tiempo que me siento así. Me encantan tus últimos párrafos. No te puedo dar recetas, ni aplicándomelas a mi me funcionan… estoy esperando a que llegue la primavera. Un beso muy fuerte y un anhelo en esos momentos de soledad.

  6. Sabías que no es sencillo volar. No es sencillo desplegar las alas como los pájaros y tocar las nubes pero, ¿realmente te sientes mal por intentar peinar el cielo con los dedos?

    Creo que no estás hecha para morirte de miedo. A lo sumo para tiritar un poquito mientras te sacudes de encima la melancolía, mientras le pones una venda a la nueva cicatriz del corazón y ensayas la cara de luna nueva en el espejo.

    te sigo (siguiendo)

    😉

  7. una meta? recuerdas a aquiles y la tortuga?

    jo, como te he añorado durante mi ausencia… qué necedad la mía que he debido volver para darme cuenta

  8. Es posible ver tus frases pasear en mi mente, es posible dirigirme sin rumbo alguno; Pero cuando llevamos nuevos ropajes…las cosas cambian…el ya no esta, ella no le importa…lo que mas vale es el seguir alli…nuevamente esperando un nuevo amanecer…

    me gusta tu lectura…pronto espero que leas la mia…bye

  9. No veo fragilidad por parte alguna, sino entereza…

  10. Lo vacío que se siente una cuando deposita (al menos por un instante) todas las penas que habitaban en su cuerpo en el exterior.

  11. Por supuesto que seguimos aquí, tiempo de reflexión entre copos de nieve y lumbre, sigue arriesgando, la vida es incertidumbre y la incertidumbre, vida. Un saludo y gracias por tu texto .

  12. vaya, el texto de hoy es….. más desolador de lo que nos acostumbras. lo siento de verdad yo también… espero que…, bueno, que todo vaya a mejor poquito a poco, no sé, que te recuperes pronto… es jodido eso que cuentas… lo siento de verdad.
    un abrazo grande grande :*

  13. Eres mi inspiracion bombom.

  14. se te ha echado de menos… precioso como siempre que escribes.

  15. Malita:
    No hay nada mejor que reencontrarse con nuestra cara y nuestro cuerpo, la desolación siempre queda pues las heridas del amor son como obras de arte, donde el daño es irreparable y nunca vuelve a ser igual, pero la obra no pierde su valor.
    Como tù ahora, yo he pasado los ultimos 2 inviernos dando vueltas, esperando, renaciendo y volviendo a morir, tocando fondo y emergiendo. No quiero decir como algunos que no es bueno sufrir, sentir, por que estoy convencida que en el sufrimiento se pueden descubrir cosas maravillosas y uno encuentra que es uno para uno mismo.
    Me impuse un nuevo mètodo, el de poder seguir amando después de amar. Comencè por mi y ahora intentaré seguir con él, que sea feliz sin mi, que sea libre y que me deje volar, solo asi se encuentra otro tiempo, otra vida, otro espacio.

  16. Aquí tienes paciencia de sobra para esperarte. Han sido muchas veces las que me has hecho querer más, que no se acabe nunca el texto. Pero esta vez, has acelerado hasta mi pulso. Como cuando leí Rayuela por primera vez.

    Besos.

  17. El renacer es siempre lo más difícil, y, también, lo más satisfactorio. Es llevar por bandera la primavera y no el frío de la decepción in-esperada.

  18. Mierda, antes no era La Mala. Era yo, su hermana, que no me he dado cuenta de que tenía ella iniciada sesión aquí.

  19. Ay querida Mala:

    Como puedes pensar que nos vamos, cuando lo que hacemos es esperarte sentados pacientes a que tu dedos escriban lo que tu mente y corazón te dicta.

    Desnudarse a uno mismo, más veces sería lo propio que esconderse del espejo. La virtud es lo positivo del defecto, así que ánimo adelante sin vacilación siempre con la cara puesta al frente y los ojos fijos en la meta, que siempre , siempre te espera. NOSOTROS.

    Muchos besitos cielo

  20. Hasta el fin de los tiempos, y puede que más allá. Un saludo

  21. Me encanta lo que haces, tu código me atraviesa.

  22. Es muy hermoso lo que escribes, hay dolor, perplejidad, miedo pero en todo ello subyacen las ganas de vivir y seguir arriesgando, aunque ahora hasta coger aire cueste un esfuerzo titánico.

    El dolor nos recuerda que seguimos vivos por dentro, y eso lo tienes. Solo es cuestión de tiempo. Y no, no te protejas, solo ganan (ganamos) los que arriesgan (arriesgamos).

    Aunque duela y mucho.

  23. ¡cuanto dolor, mala!
    bicos,

  24. adiskide dice:

    tía pues no serás guay informatica,
    pero me molas más.

  25. papisounds dice:

    Ya tocaba!!! tu sabes el vacío que produce el mirar la web y siempre el mismo texto?… por fin puedo cubrir un poco ese vacío!!!

    El texto como siempre genial… te daría hasta un abrazo… jejeje 😉

  26. Caminar demasiado rápido tiene sus ventajas, no es posible alcanzar a alguien por lo que no tiene que preocuparse de lo que deja atrás. Pero qué aburrido es.

  27. Elvira dice:

    Mala, un placer, like always. Hay que echarle frivolidad, menos corazón, hay que exponerse menos, hay que dar menos. Turbulencias sí, heridas no. Bsssssss frívolos, después de haber amado tanto y haber disfrutado menos. Bs que ahora disfrutan muuucho y aman poco (se puede, se puede!).

  28. Aizea dice:

    Si no pones el alma en lo que te rodea, esta, nunca gana.
    Cundo pones el alma en todo, esta, gana aunque pierda.

    Duele…

    pero es mejor….

    🙂

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