1 de Junio de 2008 - Aire
Lo mismo que si tú existieras
Anoche viví durante un rato. Por el camino me encontré un príncipe malo, una rubia lista y un pirata muy guapo. Siempre suelen ser guapos. Anoche se posaron sobre mis heridas muchos labios, muchas buenas mentiras. Anoche, pensé tanto en la vida, que terminé desnudándome en mis propias manos. Ahora frías, ahora calientes. Ahora suyas, ahora mías. Anoche, sólo quería seducirla. Para que me arrastrara, para que me hiciera perder. Para que me dejara, por un rato, ausentarme de mí. Pero cuando es la vida la que te mira a los ojos, de nada sirve huir de ti. Sólo quise, de nuevo, quemar mi boca contándole que un día dije amor, que un día dije poesía. Porque al fin y al cabo, aprender a equivocarse, a tacharse, a arrepentirse… Enfrentarse y confrontarse con la realidad, con uno mismo, mientras te desnudas lentamente y lo sangras todo. Y, sí, mientras es la propia vida la que te está mirando… Es la sensación más bonita del mundo.
13 de Agosto de 2008 mara dice:
al loro la niña, dedee, en que (mejor, en quien) estarias pensando?
15 de Junio de 2008 Daniel Rodrigo dice:
Estoy con #3 (Belén), una de las mejores formas de curar las heridas es leerte.
Besoos
12 de Junio de 2008 Jhone Trabbollttae dice:
Imagínate poniendo pequeños pesos a un lado y otro de una balanza de oro. Cuando pones uno pequeñito a un lado, al otro le falta peso, y eso como pasa, mola!
9 de Junio de 2008 samsung dice:
Wuau, que Bonito, desde luego da gusto pasarse por otros blogs, cuando una empieza en esto!
Muy bonito
enserio!
besos!
6 de Junio de 2008 ÉonoÉ dice:
Maravilloso.
Gracias.