19 de Abril de 2008 - Aire
El desayuno del que se deja morir
Voy suave, cada día noto mis venas engordar de letras. Trato de ir en las misma onda en que se manejan las canciones de los Beatles. Recuerdo a los musos y a las musas, tengo suerte de tenerlos tan cerca. Vacío mis bolsillos de lo que que quiero y de lo que no, para sentirme un ratito libre. Preguntan en la tele “¿tiene usted orgasmos?”. Pienso que contigo yo no tengo de eso. Contigo yo me muero. Contigo, por primera vez en la vida, había conseguido dejarme morir. Creo que lo hago porque creo en ti. Pierdo el equilibrio mientras lames mis piernas, mientras besas mi corazón y rozas suave la parte más tierna de mi cabeza. Muerdes el alma, las emociones, lo que entraña la vida. Saliva fresca y respiración. Y yo me dejo, me dejo todo, me dejo morir del todo con la sonrísa más increíblemente desordenada. Porque pierdo cantidades industriales de sangre en cada operación a corazón abierto que tengo contigo. Y para recuperarme, todas las mañanas desayuno un zumo, galletas y un par de poesías. De vida, de ganas, de amor, de felicidad plena. De ti.
25 de Abril de 2008 Tengo hambre… « A la sombra de un cerezo dice:
[...] tu apetito con caricias. Porque vuelvo a tener hambre, deseando cenarte otra vez, para despertar y dejarme morir en el desayuno. Poder cenar de tu corazón, calmando así el estomago de mi [...]
23 de Abril de 2008 Miriam dice:
No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien, nada tiene de raro, porque nacer es una alegría q duele. PEQUEÑA MUERTE, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta, y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. PEQUEÑA MUERTE la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.
Eduardo Galeano
El libro de los abrazos
Al leerte me has recordado a este texto…
Un besitooo
22 de Abril de 2008 Natika dice:
Me he encontrado tu blog de casualidad. Casualidades de esas que son agradecidas cuando simplemente se busca curiosear por las redes blogueras y de donde un enlace te lleva a otro enlace y otra vez más si hace falta hasta que uno que pone “la mala de la película” te hace hacer click y ves esto. Grata sorpresa si señora!
22 de Abril de 2008 V dice:
Me ha encantado!
21 de Abril de 2008 dani (kardone) dice:
muy curioso que la glorificación del placer en el amor te remita a la muerte… aunque tengo el diván en casa, así que me dejaré de choradas psicoanalíticas baratas y me dedicaré a releérte degustando las letritas una a una
21 de Abril de 2008 Elvira dice:
Dices que crees que lo haces “porque creo que en ti”. Ahí está clave. Cuando crees en algo, te dejas llevar, te relajas, disfrutas, te mueres de tanto vivir… Que siempre exista algo en lo que creer y en lo que dejarse morir. Y como dices en otro post: que siempre le pongamos a la vida algún nombre, aunque nos de miedo.
Es un placer leerte.
21 de Abril de 2008 Mónica dice:
Me encanta tu desayuno…
Un beso Mala
20 de Abril de 2008 Alegria De La Huerta dice:
Bufff… que fuerza y cuanto desangre por favor!!
20 de Abril de 2008 Golfa dice:
No me dejaba escribir. Es lo más bonito que he leido en mucho tiempo. Voy a plagiarlo… ya lo verás. Un megabeso
20 de Abril de 2008 Becki dice:
Contigo yo me muero… leerte es todo un placer para los sentidos.