El desayuno del que se deja morir
Voy suave, cada día noto mis venas engordar de letras. Trato de ir en las misma onda en que se manejan las canciones de los Beatles. Recuerdo a los musos y a las musas, tengo suerte de tenerlos tan cerca. Vacío mis bolsillos de lo que que quiero y de lo que no, para sentirme un ratito libre. Preguntan en la tele “¿tiene usted orgasmos?”. Pienso que contigo yo no tengo de eso. Contigo yo me muero. Contigo, por primera vez en la vida, había conseguido dejarme morir. Creo que lo hago porque creo en ti. Pierdo el equilibrio mientras lames mis piernas, mientras besas mi corazón y rozas suave la parte más tierna de mi cabeza. Muerdes el alma, las emociones, lo que entraña la vida. Saliva fresca y respiración. Y yo me dejo, me dejo todo, me dejo morir del todo con la sonrísa más increíblemente desordenada. Porque pierdo cantidades industriales de sangre en cada operación a corazón abierto que tengo contigo. Y para recuperarme, todas las mañanas desayuno un zumo, galletas y un par de poesías. De vida, de ganas, de amor, de felicidad plena. De ti.
Cualquier nutricionista te diría que tu desayuno tiene todas las vitaminas necesarias para sonreir ante la vida.
un besazo
Comentario por 38 grados — Sábado, 19 de Abril de 2008 @ 6:14 pm
wow, que intenso lo que has escrito, me había olvidado temporalmente lo mucho que me gusta como escribes
Tratar de encasillar un sentimiento único para cada persona en una palabra (como “orgasmo”), es un grave error, y tu descripción lo corrige y describes maravillosamente un sentimiento, a pesar que también solo tú lo conocerás… allí está la magia. muchos saludos!
(pd: creo que te vi hace unos días en un cine, pero no me atreví a saludarte :S)
Comentario por pacunar — Sábado, 19 de Abril de 2008 @ 6:51 pm
Realmente los musos y las musas están enamorados de ti. No te abandonarán nunca. Morir de amor…ahhhh que dulce y vivificante. :)))
Un fuerte abrazo.
Comentario por Elbereth — Sábado, 19 de Abril de 2008 @ 7:39 pm
Tremendo.
Llevo queriendo escrbir feliz mucho tiempo, no lo consigo, no termina de salirme. Las palabras se van torciendo unas a otras. Se me cuela al menos una lejana tristeza.
Tu escrito es un ejemplo.
Enhorabuena, por la felicidad, por saber decirla tan bien.
Comentario por Jon Doe — Sábado, 19 de Abril de 2008 @ 7:58 pm
Pues ojalá te dure
Yo, por desgracia, no creo en ello
Comentario por g. — Sábado, 19 de Abril de 2008 @ 9:39 pm
Un orgasmo es dejarse el pellejo, es dejarse algo de vida, un buen desayuno es lo mejor, sin duda para reponerse. Una vez leí lo que suponía de desgaste físico para una mejor el alcanzar tan placentero estado, y las míticas multiorgásmicas no te digo na. Eso decían. En los hombres el desgaste no es tanto, es más tiene efecto revitalizador. Agusto te quedas desde luego.
Ya lo decía La Trinca, polvo somos y polvo seremos y al regresamos siempre que podemos.
Saludos
Antonio
Comentario por Antonio — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 12:51 am
un texto muy muy apasionado y subyugante… vaya, parece que coincidimos tú y yo hoy con el tema del texto… porque mi post de hoy va de lo mismo… :-))
bicos,
Aldabra
Comentario por Aldabra — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 1:18 am
Felicidades Mala!
Estas viva!… conozco esa sensanción… un consejo… grábala bien!
Bs y Saludos chopiteros!
Comentario por Viernes — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 2:26 am
Y me llamas a mi dulce?
Joder, y esto que es?
El mejor post que has hecho por ahora y para mi gusto… sin mas
Besicos
Comentario por Belén — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 9:56 am
Los franceses lo llaman la petite mort…¿casualidad?
Fantástico.
Comentario por Spender — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 8:43 pm
Contigo yo me muero… leerte es todo un placer para los sentidos.
Comentario por Becki — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 9:02 pm
No me dejaba escribir. Es lo más bonito que he leido en mucho tiempo. Voy a plagiarlo… ya lo verás. Un megabeso
Comentario por Golfa — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 11:07 pm
Bufff… que fuerza y cuanto desangre por favor!!
Comentario por Alegria De La Huerta — Domingo, 20 de Abril de 2008 @ 11:23 pm
Me encanta tu desayuno…
Un beso Mala
Comentario por Mónica — Lunes, 21 de Abril de 2008 @ 12:04 pm
Dices que crees que lo haces “porque creo que en ti”. Ahí está clave. Cuando crees en algo, te dejas llevar, te relajas, disfrutas, te mueres de tanto vivir… Que siempre exista algo en lo que creer y en lo que dejarse morir. Y como dices en otro post: que siempre le pongamos a la vida algún nombre, aunque nos de miedo.
Es un placer leerte.
Comentario por Elvira — Lunes, 21 de Abril de 2008 @ 1:57 pm
muy curioso que la glorificación del placer en el amor te remita a la muerte… aunque tengo el diván en casa, así que me dejaré de choradas psicoanalíticas baratas y me dedicaré a releérte degustando las letritas una a una
Comentario por dani (kardone) — Lunes, 21 de Abril de 2008 @ 3:25 pm
Me ha encantado!
Comentario por V — Martes, 22 de Abril de 2008 @ 3:55 pm
Me he encontrado tu blog de casualidad. Casualidades de esas que son agradecidas cuando simplemente se busca curiosear por las redes blogueras y de donde un enlace te lleva a otro enlace y otra vez más si hace falta hasta que uno que pone “la mala de la película” te hace hacer click y ves esto. Grata sorpresa si señora!
Comentario por Natika — Martes, 22 de Abril de 2008 @ 6:32 pm
No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien, nada tiene de raro, porque nacer es una alegría q duele. PEQUEÑA MUERTE, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta, y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. PEQUEÑA MUERTE la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.
Eduardo Galeano
El libro de los abrazos
Al leerte me has recordado a este texto…
Un besitooo
Comentario por Miriam — Miércoles, 23 de Abril de 2008 @ 12:18 am
[…] tu apetito con caricias. Porque vuelvo a tener hambre, deseando cenarte otra vez, para despertar y dejarme morir en el desayuno. Poder cenar de tu corazón, calmando así el estomago de mi […]
Pingback por Tengo hambre… « A la sombra de un cerezo — Viernes, 25 de Abril de 2008 @ 1:07 am
La realidad a la que te eleva sus besos, es el único lugar donde no acceden las dudas, ni los miedos. Felicidades por poseer tales sentimientos.
Un saludo
Comentario por lanobil — Viernes, 25 de Abril de 2008 @ 3:16 pm
estado transitorio del que uno no quiere nunca transitar para salir…aprovecha!
Saludos chopiteros!
Comentario por Viernes — Sábado, 26 de Abril de 2008 @ 1:48 pm
…and where do you have breackfast???
Comentario por Layla — Jueves, 1 de Mayo de 2008 @ 11:12 pm
Y tu… ¿cuando vuelves?
Comentario por K. — Viernes, 2 de Mayo de 2008 @ 7:52 pm
Y ahora es cuando me cuentas dónde narices te has metido…
Comentario por Spender — Miércoles, 7 de Mayo de 2008 @ 6:37 pm
ayyyyyy
Comentario por '-.-'Malen — Miércoles, 7 de Mayo de 2008 @ 6:45 pm
La última operación a corazón abierto se está prolongando ya demasiado…
Todos sabemos que la energía ni se crea ni se destruye, se transforma. Es evidente que alguien tuvo que convertirse en árbol, para ser más tarde el poema que desayunas. Mucho más mágica es esa amalgaba infinita de casualidades que hizo que puedas merendar y cenar orgasmos y descansar en continuas muertes dulces, pero…
¿Dónde queda nuestra alimentación? ¿tus escritos?
Comentario por lebanon — Jueves, 8 de Mayo de 2008 @ 5:57 pm
magnifico desayuno, zumo, beatles y una sonrisa.
Comentario por Ju — Viernes, 9 de Mayo de 2008 @ 12:13 am