La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

5 de Marzo de 2008 - Aire

Entender

Entiendo al que dice que necesita inspiración, entiendo al que se muere de drogas, entiendo al que se muere por amor, incluso entiendo al que no se moriría por nada del mundo. Entiendo que alguien más allá quiera tocar mis lunares, y entiendo querer pasear mis yemas por los suyos también. Entiendo a los que no me llamaron por mi cumpleaños porque se olvidaron de mí, y entiendo a los que no entiendo que me aún me recuerden. También, para qué engañarnos, entiendo a quien se atrevió a limpiar toda la sangre que brotó sin permiso de una boca, mi boca, que temblaba de tal modo que la pensaron golpeada por alguna certeza como la muerte (sólo fue un beso). Y también comprendo al que me deja, de vez en cuando, rozando la arena del desierto más inmenso. Entiendo más que nunca a las brujas y a las chicas con mejillas rojas. Entiendo, a estos un poquito más de cerca, a los que miran la piel de las personas con máxima atención, para poder recordarla antes de dormir y sonreír o tocarse un poco. Entiendo a los que escriben las cosas importantes en post-it y poemas en lenguaje sms, también a los que dibujan la caricatura del profesor en el libro de la generación del 27. Y a los que después de leer “Sabe, si alguna vez tus labios rojos, quema invisible atmósfera abrasada, que el alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada”, cierran la puerta corriendo, apagan la luz y se hacen una bolita agarrándose a la almohada.

Entiendo que el deseo es un estímulo constante que empuja y vuela, pero también entiendo que el deseo asociado a algo o a alguien se convierte en unas muñecas que corren muy rápido amarradas por esposas. Entiendo que el miedo es una sombra que nos persigue toda la vida, y que se agranda o se achica en función de los rayos del sol. Pero entiendo que ambos, deseo y miedo, sólo forman parte de los culpables, los condenados, los perdedores… Todos esos seres de impulsos naturalmente desordenados, que mueren porque son naturalmente mortales, con marcas, heridas abiertas y la cara manchada. Todos esos seres absolutamente hermosos, que se atrevieron alguna vez a vivir y que un día movieron el mundo. Y los entiendo.

23 comentarios para “Entender”

Más comentarios: [3] 2 1 » Mostrar todos

  1. laura dice:

    me he pasado alguna vez por aquí, de casualidad. y me encanta ese azar.

  2. precioso, precioso, precioso…

  3. Te entiendo… creo.. entender… atreverse a entender… entender.. para qué entender..???

    Sentir… sentir… vivir… yo no creo qué sea de los que moveré el mundo… pero te aseguro que me rompo la cara día a día por vivir… por latir… con fuerza… entendiendo o sin entender… pero viviendo…

    ( Me ha encantado este blogtículo… eres un encanto… :-)

    Un ramo de besos llenos de vida…

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