28 de Octubre de 2007 - Aire
El condenado de rojo
Una mirada atraviesa mis párpados, que mecían ya las pestañas y las tumbaban para dormir. Una mirada enciende mis pupilas, las mancha de tinta que huele a mar, sabe a mar. Recuerdo que en ese hueco en el que ahora deja caer su rotundo cuerpo, había un altavoz por el que salía la voz de [...]