La mala de la pel�cula

"no soy mala, es que me han dibujado así"

8 de Septiembre de 2007 - Aire

Cerrar y abrir

He cerrado los ojos y me he imaginado con el pelo mojado y un vestido rojo, de tirantes, cortito. Con falda lisa de las que vuelan con la brisa fresca. He cerrado los ojos y me he imaginado así, andando descalza por el césped más verde y más frondoso e infinito. Cuando me he cansado, me he tirado al suelo y he notado las cosquillas de cada hierba sobre mi piel. El vestido es fino y con cada gota de agua que cae de mi pelo me siento yo más deshilada. Llegará el punto en que, si el sol no se atreve a secarme, se me van a ver el corazón y los pulmones. Y lo que hay debajo. Me da igual, estoy sola. Eso me tranquiliza.

De pronto, cuando más a gusto estoy, cuando mis pulmones respiran más profundamente y mi corazón parece aletargado, abro los ojos. Estoy allí, tan desnuda en un lugar tan bonito que me entra pena. No es una tristeza normal, de las que te vienen por estar triste. Es tristeza por haberme soñado en un lugar como ese, tan verde, tan infinito, y encontrarme tan sola. Pero es mi sueño, recuerdo yo. Los días van a pasar igual, recuerdo yo. Y eres tú quien les concede la tristeza o la alegría, recuerdo. Así que me levanto, y cuando me dispongo a andar encuentro una flor tremendamente amarilla a mis pies.

No estoy sola. Estoy por fin con el corazón al aire. Estoy en aquel lugar, quizá lejos de mi casa, pero hoy no me da miedo. Hoy lo importante no son los kilómetros, lo importante son los clavos que han caído. Descoser el hilo negro que cerraba mi boca, mis pestañas, aunque sangren. Despegar las manos de los bolsillos, aunque duelan. Vaciar mi cuerpo de cortezas y verme por dentro. No temerle a mi esqueleto, ni a mi figura, ni a lo que siento. Es poesía lo que permanece entre mis músculos y choca y duele cada vez que abrazo, que arrastro o que miro al cielo. Pero no me da miedo. Lo importante es que tengo una flor preciosa a los pies, quizá la única compañera que tenga en todo este viaje. Lo importante es que por eso la adoro, porque es valiente y está conmigo allí sola también. Quizá también por eso me parezca tan bonita. Y a sabiendas de que no debería, de que si ella está allí es únicamente porque (me) quiere, y quizá también por eso, no puedo evitar de vez en cuando arrodillarme y arrancarle algunos pétalos. Sólo para comprobar si es cierto lo qué siente ella por mí.

He cerrado los ojos y he imaginado mis rodillas de color verde, como aquel campo. Y mi boca roja, como mi sangre. Que bombea, bombea, bombea. Hoy he cerrado los ojos, y he pedido silencio, un silencio lento. Hoy he cerrado los ojos y he visto bailando a dos esqueletos con el pecho abierto, he visto crecer algún rosal. Hoy he abierto los ojos y he sido feliz.

12 comentarios para “Cerrar y abrir”

Más comentarios: [2] 1 » Mostrar todos

  1. Muy bonito, la verdad, a veces es necesario estar solo para encontrarse a uno mismo.

    Un beso.

  2. Evocas bellas imágenes con tus letras… tan bellas cómo esa flor amarilla que te acompaña y a la que envidio por ello…

    Me alegra saber que hoy… con tus ojos abiertos… eres feliz… y sólo puedo que serlo yo también y brindar por ello…

    Los bosques que rodean mi casa te envian un tierno abrazo…

Páginas: [2] 1 » Mostrar todos

Deja un comentario

Microrelatos

#Después de arriesgarlo todo en tiempo de guerra, por fin se hizo el pecado. Y con él, el silencio, dejó de dar tanto miedo.

Ver más microrelatos