La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

1 de Septiembre de 2007 - Aire

Extremos a examen

La positividad sin barreras y la nostalgia desmedida, son lo mío. Cuando llega uno de esos días en que me doy cuenta de que quizá llego tarde para demostrar quién soy, y que quizá sí merecía la pena demostrarlo, mi primera reacción es la de una tristeza increíble. Por haber dejado pasar, por no haber medido… Y si tengo mucho estrés, me entra sueño. No me refiero a bostezos y picor de ojos, sino más bien a quedarme dormida allá donde esté durante quince horas seguidas, si me dejan. Y despertarme con sueño, claro. Cuando tengo estrés, mi cuerpo trata de huir de mí dejándome en un estado semi-inconsciente, sin darse cuenta de que el cerebro no es capaz de huir de su equivalente. Y en los sueños, sigue habiendo estrés. Al final, ayer me desperté y me habían regalado un reloj y una calculadora. Me recordó a los tiempos en los que iba preparadísima para demostrar mi valía y procuraba no llegar tarde. Tiempos en los que mi mochila llevaba mi nombre hilvanado en rojo y estaba vacía de piedras. Pensé que eso era una señal, y mientras me moría de la risa por lo absurdo, me hacía dos coletas. Aún no sé muy bien porqué, pero creo que me dan suerte. A pesar de que quedan escasas horas para saber si podré demostrar que puedo o no, y teniendo en cuenta que mi cerebro está partido en dos mitades, (una bastante más activa que la otra), creo que la cosa está efectivamente dividida, pero no vencida. Como siempre.

Lo que digo es que quiero hablar como una profesora, señalando los datos de interés, sobredimensionar los hechos, calcular raíces cuadradas mentalmente y escribir todas las respuestas acertadas en el papel. Bueno, todas no porque me gustan mucho los números decimales, suenan mejor. Desde luego son mucho más heroicos. El eterno perdedor y el eterno casi. Imagino que le pediré sus gafas a mi compañera Ana. A ella le sientan como a una intelectual. Me ha dicho que los veré a todos más chiquititos. Igual mucho mejor.

Aunque al final, acabaré trazando contornos y dibujando siluetas. Acabarán mis manos enredadas con los suspiros del chico de la mesa de atrás, que lleva largo rato sin escribir nada. Me quedaré, entre el espacio y la sombra. Sin subir al escenario. Y dejaré que decidan quién soy mientras salgo, sonriendo de forma desmesurada y de puntillas, por la puerta. Sacaré un 0’8 o quizá un 8’9. Como siempre que se examinan mis extremos. Como siempre.

10 comentarios para “Extremos a examen”

  1. Jojojojoooooooo.

    Lo de los decimales, me admira: 0,875, por ejemplo. Pero no. Igual de “dan” un cinco si apelas al cáncer de uñas que te va entrar de morderte los dedos en el examen.

  2. Dudas, dudas, dudas, cual será la materia de la que están hechas, no es curioso, en el mejor de los extremos acabamos luchando contra molinos de viento, algo extraño una vez sabido que lo soslayado fue producto del temor y una gran voluntad.
    A menudo camino por los extremos,tal vez por aquella edición de lujo de ese hidalgo que heredaron mis manos ,también decir que es lo único de lujo que poseo,la voluntad, tal vez y un elefante rosa, pero en lo referente a la confusión prefiero mantenerme seguro y en la medida de lo que quepa, convincente, aunque luego en parte me odie, aunque luego heche en falta el país de las maravillas ,y aunque por momentos olvide lo que es derramar una lagrima y aunque así esos momentos me resulten eternos,y también así aun , quede yo, todavía cegado de amor y alguna que otra cosa mas.dicen que hay tiempo para todo, pero ya sabes, polvo eres…y mala ,también mi admiración…

  3. Es curioso, porque creo que tu cuerpo te quiere mucho más de lo que tú crees. Si en estado de ansiedad te da por dormir es una suerte, incluso con pesadillas.

    Créeme.

    Siempre merece la pena demostrar quién eres. No importan los resultados. ¿Nervios? Puede, claro, ¡quién no!, pero te presto mi cuerda para que los ates cortos y un pañuelo para que los silencies. Cuando hayas demostrado quién eres –a ti, porque a los demás que importa– los soltamos de nuevo. ¿Hace trato?

  4. suerte primita!!! seguro que no la necesitas, pero suerte!!!

  5. Ariadna dice:

    Me siento muy muy muy identificada contigo. Cuando no demuestro lo que se, o lo que valgo, me siento fatal, muy triste… Y en situaciones de muchos nervios, me he quedado dormida, sin querer… Recuerdo antes de un exámen de física, que me dió por llorar y gritar por los nervios, y seguido me quedé dormida, durante horas… Y también recuerdo aquellos tiempos donde mi confianza era mayor, cuando la mochila no me pesaba.

    Este mes presento el proyecto. ¿Y si no me sale bien? ¿Y si no demuestro lo que se? ¿Y si no demuestro lo que valgo? Dudas y desconfianza. En mi caso, como siempre.

  6. En pocas líneas has definido perfectamente lo que me ha pasado siempre antes de exámenes importantes, sobre todo cuando leo esto de:

    “…me entra sueño. No me refiero a bostezos y picor de ojos, sino más bien a quedarme dormida allá donde esté durante quince horas seguidas, si me dejan.”

    El problema viene cuando despiertas y te encuentras de nuevo con la realidad.

    Mucha suerte con lo que te esté probocando estrés.

  7. ¿Y qué clase de cosa con patas serías si encarases esos trances sin ningún tipo de duda?.

    Respira fuerte, infla ese cuerpecillo menudo hasta sentirte muy pero que muy grande (que lo eres) y ve para allá a comértelos con patatas (cualquier música que estimule tu ardor guerrero será bienvenida en estos casos ;)).

    Toda la suerte del mundo.

    (y prepara esas coletas. Yo escribo con pluma o pilot. Siempre pensé que si mi letra se entendía mejor era como si yo estuviera hablando más alto que el resto. No dejan de ser pedacitos con los que cada uno construye su fortaleza.

    ¿Y quién sabe lo que puede significar al final del partido una simple goma para el pelo?)

  8. recuerda que no es lo mismo ESTUDIAR que APROBAR que APRENDER. quizá cuando nuestro sistema educativo esté preparado para entender estos tres conceptos, los estudiantes correran mejor suerte. sí, ya he regreado. un beso malo malísimo.

  9. n_n malita, pues a mi tambien me gustan los decimales pero en la escuela me obligan a usar fracciones O.o quesque porque son mas exactas xD pero nada puede superar lo bonito de los numeros con puntitos wiiiiiiiii, no tienes que demostrarle nada a nadie, simplemente se tu misma y cree en ti, n_n nosotros sabemos que eres genial, pa que necesitas mas?? jijiji besitos

    Salud y rock

    atte. Sanshiro

  10. Ana,porfavor…dime como se llama tu compañera…ella no me lo quiere decir….y tengo mucha curiosidad……Una pregunta,Mala..¿Los malos, no han copiado siempre?….jejeje….Prestame mucho como eres….mejor de lo que pensaba….Positiva y nostalgica…con las coletas de la suerte….con gafas de intelectual…..Mucho mejor, que el “puñetero dibujo Manga”.. Diossss Mala, nadie puede decidir quien eres….tampoco nosotros, con nuestros alagos….porque si fuera así….dejarias de ser tu….y no me gusta la idea de perderte….no quiero perderte…..te necesito….¿Vale?….

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