La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

6 de Julio de 2007 - Aire

Duermevela no me descansa

Hace tiempo que escucho un ruido antes de entrar a soñar. Hace tiempo que, justo antes de entrar en la fase REM, la misma frase me aturde. He leído que los sueños son bucles de actividad cerebral que se repiten noche tras noche, y que se repiten en cada persona. Lo que indica que cada sujeto tiene una forma única e irrepetible de soñar. También sabemos, unos más que otros, que soñar es una actividad mental completamente involuntaria, y la mayoría de las veces, placentera.

Cuando sueñas tus mismos ojos vuelan a un pueblo en blanco y negro. Aunque algunas veces he soñado que estaba dentro de un videojuego, y todos éramos de dos dimensiones color RGB. Una vez soñé que una mujer enana le mordía la pierna a mi madre y se quedaba enganchada a ella para siempre. También he soñado que mi hermano Dixel se hacía frutero, porque estaba hasta los cojones de las teclas. Que a mi hermano Cricri le mandaban a una sucursal hecha para niños pequeños, en donde el dinero eran fichas rojas y verdes, él se sentaba en un taburete rosa con una mesita redonda a juego, y sus gafas se volvían de plastilina. No llevaba corbata, sino pajarita con luces doradas. Era un horror, como lo de ahora. Además he soñado que yo misma mataba a Michael Jackson. Tres veces. Una vez a patadas, otra con un bote de pintura y otra pillándole con una puerta de garaje. Caput. ¡Pobre pseudoser! Juro que no le tengo desprecio alguno, pero es que en las tres ocasiones el tio iba persiguiendo a mi hermanita, vete tú a saber para qué. También he soñado que Brad Pitt tenía acento de Alcorcón, era mi amigo y yo la única mujer en millas a la redonda. Aún así pasaba de mí. Que Punset me escribía una carta y yo lloraba de la emoción. Me he tomado un café con Woody Allen, en inglés. Y he regresado a mis 7 años para coger lombrices de entre el musgo de una fuente. Un día soñé que estaba apunto de morirme, mi padre me decía que aquello era una soberana gilipollez, y ya no me moría. Recuerdo también cuando yo era de chicle, rosa, flexible y pegajosa. A la gente le producía asco, pero a mí me molaba quetecagas.

Lo cierto es que en los sueños siempre vuelas, respiras dentro del agua, acabas con todos los monstruos, das saltos kilométricos y pegas unos puñetazos que ni Hulk Hogan. Lo cierto es que en los sueños, miras lo que no se mira y ves lo que no se ve. Y sigo siendo de flacas carnes y gordos enrevesamientos que se atoran por algún lado del cerebro. Pero además, me convierto en una Superheroína, que aunque también pierda, se lo sigue pasando bien.

Por eso me molesta, tanto, ese ruido ensordecedor que no me deja adormecer. La misma frase, siempre, la misma voz vestida de gris, de ritmos grises y mirada gris: Deja ya de soñar. Deja ya de soñar. Deja ya de soñar. Justo antes de la fase REM.

12 comentarios para “Duermevela no me descansa”

Más comentarios: [2] 1 » Mostrar todos

  1. “Lolita blonde” lo ha clavao… :-)))
    David Lynch a lo cañí…!!! jejejeje…
    Me ha encantado la idea… :-)))))

    Alguién me dijo no hace mucho…
    “No hace falta tener sueño para soñar”…

    No dejemos de soñar… pero tampoco de vivir los sueños…. mucho mejor eso , que soñar la vida…

    Besos entre sueños…

  2. ¿Dejar de soña? Eso nuncaaa

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