La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

4 de Octubre de 2006 - Aire

Andrés

Andrés lleva un tiempo extraño. A pesar de sus 43 años de edad, aún hay cosas que no entiende y entiende que debería entender. Esto le hace sentir mal. Con el tiempo ha aprendido a ver normal comprar risas enlatadas; que el sol que le roza por las mañanas el brazo durante el atasco, pertenezca a esos pequeños buenos momentos del día; que el hecho de que su perro Bruno le huela el culo a otros perros no sea malo; a ver la tele por la noche antes de dormir para amodorrarse; a leer los domingos en su sofá favorito; a determinar qué tipo de cine quiere ver y cual no estaría dispuesto… En definitiva, a año tras año, dejar de tener miedo a elegir.

Andrés sabe que las decisiones que ha ido tomando a lo largo de su vida son las que le hacen ser como es. Andrés sabe que su canción preferida, sobre todas las demás, es Black de Pearl Jam. Andrés sabe que su libro favorito, por encima de todos los demás es Nuestra Señora de París, de Victor Hugo. Sabe también que su película favorita es Ciudadano Kane, y que a tí es a quien más quiere en este mundo. Para él eres la mejor, eres su compañera, eres sencillamente su elección de entre 575 o ó 6. Y jamás se ha planteado si sus gustos son mejores o peores que los de su compañero de trabajo, ni si sus gustos vienen dados por su educación o por el clima en el que creció, y menos aún si sus gustos son precipitados. Sus gustos son los que son, y sus razones múltiples tendrá para que así sean. Andrés no entiende, no logra comprender porque a los 43 años de edad ella no logra distinguir si le quiere o no le quiere. Una de las cosas que le han dado la distancia, los golpes en el pecho, las largas horas en silencio, las risas y los llantos ha sido averiguar que al final a quien más quieres acaba siempre siendo, por causalidad o casualidad, el que más te quiere a tí. Lo demás son sólo deseos, que casi siempre acaban deformando el comportamiento de uno, y te hacen ver deformidades de la realidad tras unos ojos empañados. Andrés igual que sabe esto, sabe también que cuando uno quiere de verdad y no tan sólo desea, ese amor te empuja a no ahogar al ser amado hacia tu persona, a no tratar de convertir su visión nula o negativa en algo bonito. Uno está tan triste, tan desilusionado, y quiere tan de verdad, que no se conforma con desear al otro, pues eso al final acabaría siendo querer la visión de uno mismo en la mente del otro, y Andrés no quiere visiones, tan sólo la quiere.

Andrés lleva un tiempo extraño, para cuando ha querido darse cuenta no entiende las dudas, y eso le hace sentir mal. Le hace sentir ignorante y lejano a todo lo que él ha elegido. Preferiría sentir como ella, miedo a saber qué pasará, pero ahora tan sólo está jodido y puteado porque por más que ha probado con otras canciones, su corazón se sigue moviendo con Black, y por más que se enreda entre las piernas de otras, sabe que sólo le queda esperar…

11 comentarios para “Andrés”

  1. Razón no le falta al chaval.
    Gracias, muy bonito.

  2. A veces no basta con esperar… Hay que tomar decisiones.

  3. david dice:

    Andrés, Andrés… ¿por qué lado lo ves?

  4. jørge dice:

    no se como lo haces, pero siempre logras tocarme la fibra…
    en mi caso, daugther de los mismos y piel de zapa de balzac….la película está por llegar
    nunca nadie dijo que fuera fácil tomar las decisiones, y menos cuando es lo que más te importa en el mundo, o por lo menos así lo sientes…

  5. pfffhhh… y encima es domingo

  6. Hello.
    Que tal inspiración. Aunque no tengo 43, no me gusta Pearl Jam jajaja, no me sentire aludido jejeje, y etc de cosas.
    Bye.

  7. adiskide dice:

    pues yo prefiero do the evolution =) mua

  8. Sigues emocionándome al escribir… será por mis 43 años…??? será por Pearl Jam…???
    Mi pelicula… quizás Blade Runner…quizás Cielo sobre Berlin… quizás…

    Y es cierto… a veces no basta con esperar…hay que tomar decisiones…
    a veces…

  9. Jueeeerrr, chica, ni que me estuvieras espiando por un agujerito.

  10. Lo mejor del mundo es ser obeso, das por sentado que la gente pasa de tí razón por la cual prefieres estar liado en tus cosas y pasar un poco de los malos rollos de la gente.
    Cuando eres gordo disfrutas de muchas cosas porque no te importa ni el peso, ni la ropa, ni el qué dirán. Pero disfrutas tanto de la cama, la comida y de las buenas cosas, que de tan a gusto contigo mismo, te resulta fácil aceptar y querer a los demás.
    Cuando toco lo que toca?, pues sí, se pasa mal, pero uno siempre puede echarse una manita a sí mismo.

  11. Qué bonito, me ha encantado…

    (Black también)

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