17 de Abril de 2006 - Aire
¿Has bailado alguna vez con el demonio a la luz de la luna?
Esa era la frase que le decía Joker, el malo de Batman, a sus víctimas antes de cargárselas. Pude ver Batman Begins casi cuatro veces seguidas durante aquella noche nebulosa. Sé que si la estuviera viendo en el cine al lado de una bonita mujer, me bastaría con sólo con un pase. Sin duda tendría otras preferencias, como acariciar su pelo, o tocarle una canción. Pero estoy solo, incomprensiblemente solo.
Me gustan las mujeres normales. De esas que como yo, disfrutan leyendo durante el trayecto de metro un capitulito de El Código Da Vinci, o quizá algo del prestigioso Paulo Coelho, ¡la literatura para deficientes realmente me encanta! Y me ayuda a ser normal. Yo diría que ese es uno de los datos más relevantes de mi personalidad. Otra de las cosas que me caracterizan, es que aún guardo la colección de cromos de los jugadores de la selección de fútbol que hice cuando tenía ocho años.
Ahora soy todo lo joven que puede ser un viejo y todo lo viejo que puede ser un joven. Tengo veintinueve años y ya me aplasta una atmósfera que huele a la crisis de los treinta. Por si no lo sabían soy pianista, de los buenos, o eso creo.
Retomando el hilo, por más que me empeñé siempre en ser normal, de pequeño me decían que era de otro planeta. Cuando los críos de mi edad estaban empezando a introducir las palabrotas en su vocabulario, cada frase que decían contenía por lo menos “joder” o “coño”. Según ellos “joder, llevaba unos aparatos de mierda en los putos dientes”. Me parecía un poco absurdo usar tantas palabras para llamar bocachapa a alguien. Y como yo no quería ser un anormal más, no me dejaban jugar al fútbol. Dediqué mi infancia a coleccionar cromos y aprender a tocar el piano. En vez de ser normal, me convertí en un repipi con aparatos, aunque tenía la esperanza de que eso me serviría en un futuro para convertirme a la normalidad normal.
Yo siempre había querido ser un futbolista de élite, como todos los niños. Pero para cuando pude correr como un gamo, empecé a fumar… Como todos los niños. Me quité los aparatos y por fin puse los pies en la tierra. Me volví tan vulgar como un calcetín con tomates, y a partir de ahí llegaron Dan Brawn, la normalidad y la anodina soledad.
Esa noche toqué las teclas del piano y un lejano “¡que son las tres por Dios!” me hizo parar y levitar, o eso creo que sentí. Sin pensarlo dos veces empapelé una pared con mis cromos de fútbol, ¿no empapelarían una habitación con sus sueños?
Por las noches suelo mirar el cielo y pienso… ¿se puede añorar un futuro que nunca llegará? Y asomándome a la ventana entendí lo que maúllan los gatos callejeros al mirarme. ¿Has bailado alguna vez con el demonio a la luz de la luna?
24 de Abril de 2006 la mala de la pelicula dice:
ohhh qué bueno, ¿tienes ese comic??
24 de Abril de 2006 vincenzolaguardia dice:
Grandiosa frase del joker, y me acuerdo del número 100 de la Patrulla X de Forum/Planeta en el cual el simpático lobezno hacía una parodia homenaje con robin femenino incluido(Júbilo) portada incluida, a la pregunta de ¿has bailado alguna vez a la luz de la luna?
Le contestaban qúe clase de pregunta es esa. A lo que respondían no sé, pero me encanta la frase
20 de Abril de 2006 la mala de la pelicula dice:
Es un texto lleno de tópicos, y en eso consistía un poco.
Pero a mí, me pasa como a chocoadicta… A veces las rarezas también cansan, terminan siendo tan iguales como todo lo demás.
20 de Abril de 2006 tengo sueño dice:
Cabrón, tu eras el del piano a las tres de la mañana, te parece bonito, !desgraciado¡ dejamé dormir, es mi derecho.
20 de Abril de 2006 RooT dice:
En ocasiones hay que aprender a vivir con la carga de ser raro, distanciarse de la estupidez de no ver mas alla de que hare este “fin de semana”. El mundo tal y como esta hoy nos mata el ansia de superacion, de luchar por nuestros sueños, de querer solo algo mejor. Que indice de suicidios hay en las ciudades del primer mundo solo porque ya no hay nada mejor que hacer? sentir que terminas tu ciclo y ni si quiera has empezado, eso es lo que de verdad nos mata y no la edad.
19 de Abril de 2006 victor dice:
Eso de la crisis de los treinta es un invento,cada uno es viejo a su manera,es la sociedad la que te hace mas viejo aun;con sus estereotipos y sus pijadas y sus “que se te pasa el arroz:Animo “chaval”
18 de Abril de 2006 adiskide dice:
Vas alcanzando mi concepto de Miau…Lo vas Alcanzando …
PD:PEro infinitas veces mejor expresado…
Mua.
MIAU
18 de Abril de 2006 chocoadicta dice:
En cierto modo me siento identificada con el post. Será porque tengo la misma edad y de algún modo tengo ganas de confundirme con la masa cansada de alguna rareza y de esa costumbre ahora tan extendida de ser diferente de “no ser como la mayoría” como si de algo grave se tratara…
17 de Abril de 2006 Atalanta dice:
Tiene gracia. Tu querias ser más normal que el colacao y no funciono mucho por lo que dices. Yo soy rara de nacimiento o eso me dicen. Tu articulo me da un poco de cosas, no sé. Soy una adolecente rara y no quiero pensar que tendré que poner los pies en la tierra, y empapelar la pared con mis sueños.
Enfin, gracias.
17 de Abril de 2006 todos los dias lo mismo dice:
Yo cada día estoy más feliz por sentirme un bicho raro y alejarme de tanta “normalidad”