Los Delinqüentes y ElBicho, ElBicho y Los Delinqüentes… De los primeros ya hablé alguna vez, pero a los segundos no los había mencionado.
ElBicho tiene en su haber ya dos hermosos discos. Con el primero, se ganaron el cielo, pero el segundo no se queda atrás. Más psicodelia y más rock en esta fusión de flamenco de calidad, lleno de fuerza, pasión y emoción. Elbicho vuelve con la misma riqueza instrumental que les vio nacer, (y aquí, en Madrid ¿quién lo diría?). Poseen un sonido original y diferente. Presentan esa unión característica hecha de rumbas, bulerías, seguidillas, ritmos Afro, música de Zagreb, rock sinfónico, trompetas, flautas, cajones, y rock mundial.
Verlos en directo ayer en fue pura fiesta y sentimiento, ante una audiencia que se dividia entre los exaltados, (que no podíamos parar de menearnos, que de los ojos no salían más que chiribitas de colores, que pasamos con el vello de punta toda la actuación), y los que observaban con la boca abierta, completamente extasiados, el buen hacer del grupo madrileño. Si los oyes, si los ves, y no los sientes… No te corre sangre por las venas. Y es que, su directo es como sus discos, original, diferente. Hacen lo que quieren, y lo hacen bien. Nos deleitaron con temas como “Mama Dolores”, “Locura”, “De colores+11 farolas”,” Pa’ti”, “Tanguillo Nuevo”, “El cosmonauta y esa experiencia sexual”, “Parque de Triana”… Entremezclados con canciones sinfónicas, cerraron con “De los malos” y ahí fue cuando yo me creí muerta del todo. Pa’ que decir más, si ellos en directo son palabra.
Nos deleitaron también, y como siempre, esos Delinqüentes, con una actuación adictiva hasta el escándalo, rumbera, flamenquita buena y auténtica. Abrieron con “Nube de Pegatina”, y ya con el escalofrío que te entra continuaron todo el concierto… Ay ¡Canijo del carajo!, qué buenos sois, esa banda del ratón es inhumana. “Duende Garrapata”, “Abuelo Frederick”, “El aire de la calle”, “A la luz del lorenzo”… Y todas, con mucho cariño, se la dedicaron al compadre Migue, que nos dejó hace ya más de un año, pero dejó también en lo más alto el sentimiento garrapatero. Una paloma rompe el cielo de nubes plateadas, el tiempo ya refresca, te recuerdo…
Ah! También tocó Albertucho, que no es grande el artista ni ná.. Pero ahora me voy a rezar, que después de lo de ayer buena falta me hace.