Viernes, 30 de Septiembre de 2005

Roca

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 9:58 am

Foto extraída del arte de Chin.

Posees un mutismo de roca solitaria, asilvestrada. Que conserva en su silueta, el mérito de soportar imperturbable el fuego ámbar del sol, y las terribles caricias del viento. Sólo son capaces de zarandearte las patadas provenientes de alguna furia, o algún dolor. Con ellas te impulsas, sin alterar tu gesto, ni tu solidez, y sí con un placer infinito por sentir que avanzas. Lo que no sabes, es que cuanta más pradera recorres, más cerca estás del precipicio.

Esquivar las flores, el roce de sus pétalos en tu ermitaña carrera, de poco te va a servir. Ni aún siendo piedra te pienses capaz de evitar sentir, y respirar… Aspirar, suspirar y frenar ante el calor de una redentora primavera.

Miércoles, 28 de Septiembre de 2005

Sed de Mal

Archivado en: Cine — la mala de la pelicula @ 2:22 pm

Se me caen las lágrimas con este post. Sed de Mal es de esas obras maestras que te hacen creer un poquito más en esto del cine. Soberbia técnica, perversa por su imaginación, su audacia, su eficacia más total y absoluta. Perpleja, con los ojos como platos los 95 minutos de blanco y negro mejor disfrutados en un aula de instituto. Así la recuerdo, y no me canso de verla, y de aplaudir, y de emocionarme.

Durante décadas, los cineastas han rendido homenaje a esta imponente película de cine negro que Orson Welles rodó en los años cincuenta del siglo pasado. Es un escabroso relato sobre la corrupción que se desarrolla en los destartalados tugurios y moteles de una sórdida ciudad fronteriza, donde el honorable oficial de narcóticos mexicano Charlton Heston, (a mi parecer, en el único buen papel de toda su carrera), y el degenerado policía americano Welles, entran en conflicto por un asesinato cuya jurisdicción está en disputa, mientras Janet Leigh se convierte en un títere atemorizado.

Lo que podría ser un insignificante thriller se convierte, a manos de Welles, en arte. Sumida en un atmósfera siniestra, la película aún celebre por su plano secuencia del comienzo, tres brillantísimos minutos en los que la cámara, situada sobre una grúa, desciende en picado hacia la bulliciosa escena nocturna, mientras Mike y su rubia esposa Susan cruzan dando un paseo a Estados Unidos para tomar un helado con soda. Con un ¡boom! la luna de miel concluye ahí.

En cuestión de minutos se han repartido las cartas de un malévolo y perverso juego, en el que Dietrich es la puta más preciosa, y terminas aborreciendo al obsesivo Welles, que toma una figura de repugnante psicópata. Realmente es para amar a este hombre, ¿o no?

En definitiva, un magnífico e inigualable, (aunque mil veces imitado), comienzo de una serie de audaces y complejas puestas en escena, con elementos estilísticos teatrales exprimidos al máximo. Un casi hiperrealismo en la fotografía en blanco y negro. Una banda sonora mezcla de música latina, jazz y rock (qué arte, qué arte), que es para ponerte la piel de gallina y no parar. La caza final es un delirio de exuberancia visual, efectos y fatalidad tan soberbio que es casi chulesco.

Qué arte.

Martes, 27 de Septiembre de 2005

Antes del fin.

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 8:35 am

Protegidos de la apariencia por su propio infierno, el sostén de Ella cae en el inmenso río de lava, como un globo que se desmaya de un suspiro. Y queda flotando, sobre el fuego, formando un nenúfar color marfíl. El rojo se arranca por bulerías. Las telas de araña que sus dedos tejen con pequeños toques parpadeantes, nerviosos, casi tiritantes, acaban cubriendo por completo el cuerpo de Ella, con un fino vestido de seda. La piel de entre su cuello color canela, y su hombro, perfilaban el ángulo perfecto para los labios del amante. Dibujando los límites entre el aire y su figura, con la misma dulzura que el primer mordisco de una fresca manzana.

Entre tanto, las piernas de Ella se anudaban fuertemente al cuerpo del mancebo, convirtiéndose así en la soga que ahorcaba lo profundo de aquella carne. Deshaciéndola, quemándola con áspera cuerda, y exprimiendo cualquier resquicio de materia, de verdad. Que en realidad toda la seda, la carne viciada por la pasión, aquel muro que parecía infranqueable frente a lo de fuera, sólo perdura a los caprichos de la ocasión. Lo que la vida, mientras te sonríe, se prepara para arrastrar tras el chasquido de sus inquietos dedos.

Sábado, 17 de Septiembre de 2005

Parón

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 12:52 pm

Hago otro parón en la mala. Quizá la buena aún no ha recuperado el espíritu lo suficiente, para dejar que la mala sea todo lo perversa que debe. Así que esta vez, el tiempo en el limbo será un poco más prolongado y meditado, pero seguramente definitivo para mi vuelta.

Sólo quería agradecer desde lo más profundo a los que visitáis a la mala tan a menudo, a los que dejáis vuestra huella aquí, tan hondo, y a los valientes que seguís en pie.

Esta vez voy a encontrar esos escenarios que nacen de los cuentos. Es lo que a ella le hace falta, y sé que se va a colmar. Me lo ha prometido alguien que sabe hacer reír, tanto a lo cándido como a lo maligno del ser.

Hasta la vuelta queridos Drugos.

Jueves, 15 de Septiembre de 2005

Abre los ojos

Archivado en: Cine — la mala de la pelicula @ 8:53 pm

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Se conoce por ser la película que Cameron Crowe versionó con Tom Cruise como protagonista en Vanilla Sky, (2001), pero merece que la veamos como un original y como la pieza virtuosa que es. Amenábar, intrigado por la realidad virtual, dice que su intención era crear una película “realista” de ciencia ficción apoyándose únicamente en “ángulos de cámara” en lugar de utilizar elaborados efectos especiales. Pero Abre los ojos va más allá de una clasificación tan simplista y se convierte en predecesora de películas como eXistenZ (1999), Matrix (1999), El sexto sentido (1999), Memento (2000)… Son películas oscuras, construidas como puzzles desquiciantes que van desplegándose en diferentes capas, presentan la identidad como una interpretación o experiencia virtual, cuestionan la naturaleza del tiempo y la realidad, y deben verse al menos dos veces para asimilarse.

César, (el infumable, y amigo de Amenábar, Eduardo Noriega), narcisista y adinerado, deja a su última conquista de una noche, conoce a la “chica de sus sueños”, (la casi siempre petarda Penélope Cruz), y traiciona a su mejor amigo. Tras un terrible accidente de tráfico, despierta en un centro psiquiátrico acusado de asesinato. Allí, en aquella extraña realidad, proyecta un presente y un futuro a partir de los restos de su vida pasada y de las películas que ha visto. La sucesión laberíntica de giros y revelaciones no llevan a ninguna conclusión hasta el final, dónde la realidad de todo lo que ha sucedido queda escalofriantemente cuestionada.

Muchos la rechazan por ser seguidores acérrimos de Tesis, para mi decir eso es como si no te pudiera gustar el cocido porque te gusta el solomillo, una chorrada. Es una película original donde las haya, con una gran banda sonora, y unos toques de magia Amenábar incuestionables.

Miércoles, 14 de Septiembre de 2005

Drácula de Bram Stoker

Archivado en: Cine — la mala de la pelicula @ 8:16 pm

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Alrededor de cien películas y series de televisión se han basado en la leyenda de Drácula tal como la describió Bram Stoker, (por lo visto la realidad es algo mucho más infame y cruel). Esta adaptación de 1992 es más una historia de amor que una película de terror, y para mi es lo que le da el inmenso atractivo. Cuenta cómo un hombre busca a su amante a lo largo del tiempo. El hombre perfecto, podría decirse, si no se tienen en cuenta sus afilados colmillos ni su sed de sangre humana, (algo, por otra parte, bastante normal).

Drácula de Bram Stoker comienza con el regreso de Vlad el Empalador ,(Gary Oldman), tras su participación en las Cruzadas para descubrir que su amada esposa, creyendo que había muerto, se ha suicidado lanzándose desde una torre. Comprensiblemente enfadado con Dios, (quién a estas alturas no lo está), Vlad reniega del Creador y se convierte en una criatura de la noche, sedienta de sangre, y marcha, hecho una furia, a la Transilvania del siglo XV dejando un rastro de sangre a su paso, (aquí se convierte en mi héroe). Adelantamos varios cientos de años y vemos a un joven abogado inglés, (Keanu Reeves), que ha sido enviado a entrevistarse con el conde Vlad Drácula en su remoto castillo del este de Europa, donde descubrirá a una criatura anciana y pálida que se intereas demasiado por el retrato de su prometida Mina (Winona Ryder). Convencido de que Mina es la reencarnación de su difunta esposa, Vlad se encamina a Londres para encontrarla, dejando a un despistado Jonhatan en manos de las hábiles y seductoras Novias.

Coppola llena la película de sorprendentes imágenes de aire operístico. Oldman recrea a la perfección al cautivador y perfecto amante Vlad, que francamente, enamora.

Lunes, 12 de Septiembre de 2005

En la duna

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 4:56 pm

Eran los tiempos de los ascetas indios, de los grandes Emperadores subidos sobre elefantes. De ojos rasgados con pintura negra, y piel aceituna.

Y allí vivía él. Pero Sathish se alejó tanto del rojo amanecer imperial del día siguiente, que decidió finalmente huir. Corrió tanto, tanto, que de pronto sólo vió desierto.

Pasaron horas, días, noches, en las que Sathish seguía caminando, no sabía hacia dónde, no sabía bien por qué, pero aquella arena era tan magnética… No podía dejar de mirarla, hechizado. Era sencillamente perfecta. Cada grano de polvo, sabía de la existencia de sí mismo gracias a su unión con los demás. Juntos, pegados unos a otros, vivían todos los días de su vida formando un inmenso vínculo uniforme, compenetrado, sexual, sensual y terriblemente hetéreo. Sathish quería ser uno más, quería mezclarse con la arena. Se revolcaba sobre ella, sin parar, de una duna a otra con los ojos cerrados, pero al volver a abrirlos… Caía en la cuenta de que él no era igual, de que su humana imperfección hacía diluir cualquier atisbo de afinidad total con nada, con nadie.

Sathish no sentía, ya ni tan siquiera había envidia por aquel desierto, ni de sus suspiros, ni de su impenetrable color dorado. Él tan sólo era un ente divagando, nada más. Hasta que un buen día su pie rozó con algo punzante, doloroso. Se había clavado una aguja. Una aguja en medio del desierto. Y la cogió, y la guardó para el resto viaje sonriendo, pues ella era única. Se pinchaba cada tres pasos en algún lugar de su cuerpo, a veces se la clavaba durante horas, y miraba altivo al desierto. Aquel desierto tan compacto, tan espeso tan insustancial y falto de todo.

Algunos cuentan que Sathish fue el primer fakir de la historia. Otros simplemente, creen que fue el primer enamorado.

Miércoles, 7 de Septiembre de 2005

Deseo. Bromuro.

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 9:12 pm

Caí tras el fulgor de tu sombra. Dejó el rastro rojo, inmenso, de una explosión de sensualidad, amor, y rabia. Retumbaba el fin con una tormenta, con la noche convertida en fuego, en lágrimas negras, (piano y flamenco). Y me partiste en dos. Dos trozos de carne retorciéndose. Rizando los músculos en aquel aire, asfixiante por estar repleto del olor de tu acero deshecho, flameando… Y mis brazos, ondulantes, ensortijando mi cuerpo en el vestigio de tu figura, en las cenizas del suelo aún ardiendo tras tu paso. Gris pero palpintante.

Trataba, tan sólo intentaba colmarme de algo tuyo sin destrozarme. Quería volver a atravesar mis sentidos, a cruzarlos y volver a ser viva. Pero sé que lejos, es nunca… No quería enterrarme allí, bajo aquella atronadora tempestad.

Decido finalmente elevar mis manos, agarrar mis piernas. Y me coso las rodillas con el hilo de mis gritos, de mis llantos… Después del suspiro y del dolor de levantarse. Me preparo, y te rezo. Rezo por tu cuerpo, rezo tu recuerdo, rezo por tu arte.

Martes, 6 de Septiembre de 2005

Crónica de un concierto

Archivado en: Música — la mala de la pelicula @ 2:20 pm

Los Delinqüentes y ElBicho, ElBicho y Los Delinqüentes… De los primeros ya hablé alguna vez, pero a los segundos no los había mencionado.

ElBicho tiene en su haber ya dos hermosos discos. Con el primero, se ganaron el cielo, pero el segundo no se queda atrás. Más psicodelia y más rock en esta fusión de flamenco de calidad, lleno de fuerza, pasión y emoción. Elbicho vuelve con la misma riqueza instrumental que les vio nacer, (y aquí, en Madrid ¿quién lo diría?). Poseen un sonido original y diferente. Presentan esa unión característica hecha de rumbas, bulerías, seguidillas, ritmos Afro, música de Zagreb, rock sinfónico, trompetas, flautas, cajones, y rock mundial.

Verlos en directo ayer en fue pura fiesta y sentimiento, ante una audiencia que se dividia entre los exaltados, (que no podíamos parar de menearnos, que de los ojos no salían más que chiribitas de colores, que pasamos con el vello de punta toda la actuación), y los que observaban con la boca abierta, completamente extasiados, el buen hacer del grupo madrileño. Si los oyes, si los ves, y no los sientes… No te corre sangre por las venas. Y es que, su directo es como sus discos, original, diferente. Hacen lo que quieren, y lo hacen bien. Nos deleitaron con temas como “Mama Dolores”, “Locura”, “De colores+11 farolas”,” Pa’ti”, “Tanguillo Nuevo”, “El cosmonauta y esa experiencia sexual”, “Parque de Triana”… Entremezclados con canciones sinfónicas, cerraron con “De los malos” y ahí fue cuando yo me creí muerta del todo. Pa’ que decir más, si ellos en directo son palabra.

Nos deleitaron también, y como siempre, esos Delinqüentes, con una actuación adictiva hasta el escándalo, rumbera, flamenquita buena y auténtica. Abrieron con “Nube de Pegatina”, y ya con el escalofrío que te entra continuaron todo el concierto… Ay ¡Canijo del carajo!, qué buenos sois, esa banda del ratón es inhumana. “Duende Garrapata”, “Abuelo Frederick”, “El aire de la calle”, “A la luz del lorenzo”… Y todas, con mucho cariño, se la dedicaron al compadre Migue, que nos dejó hace ya más de un año, pero dejó también en lo más alto el sentimiento garrapatero. Una paloma rompe el cielo de nubes plateadas, el tiempo ya refresca, te recuerdo…

Ah! También tocó Albertucho, que no es grande el artista ni .. Pero ahora me voy a rezar, que después de lo de ayer buena falta me hace.

Jueves, 1 de Septiembre de 2005

Kill Bill: Vol. 1

Archivado en: Cine — la mala de la pelicula @ 10:37 pm

Y que me perdonen aquellos que opinan que Kill Bill Vol. 1 y Kill Bill Vol.2 son la misma película. Porque si bien en un principio Tarantino concibió el proyecto como una historia ininterrumpida, creo que se trata de dos películas bien distintas. Obviamente ambas son dignas de ver, pero en mi opinión gozan de grandes diferencias como para hablar de un sólo film.

Centrándonos en la primera de su gran obra épica, Tarantino silenció a quienes aventuraban que había perdido la inspiración y el toque mágico después de un paréntesis de seis años sin escribi ni dirigir. También consiguió defender su título de rey contemporáneo del cine de autor psomoderno.

Un trabajo sobre todo creativo, junto con un montaje inmejorable y una banda sonora de lo más deliciosa y ecléctica, (¿alguién había visto una pelea a vida o muerte escuchando flamenco de fondo?). Tarantino concentra buena parte de su energía como director en una serie de hiperbólicas escenas de lucha cuidadosamente coreografiadas, tomando como referencia la locura por las artes marciales de la década de los 70, los espagueti western, y los guiños a sagas como la de Star Trek.

Uma Thurman resucita su flamante carrera con el papel de “La novia”. Y no sé ustedes, pero yo en esta película amo a Uma más que nunca. La Novia no sólo piensa en la venganza, La Novia es mucho más, ¡es puro amor!.

Esta película, sencillamente me mata, me emociona, me cautiva. Sus planos, sus secuencias, sus metáforas, sus imágenes, su estética, su guión, sus actores, su música. En el cine brinqué, insulté, cogí odio profundo a algún personaje, me conmoví… Y todo sin pestañear ni una sola vez.

Buf, me he sulfurao

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