Taxi Driver

“Algún día vendrá lluvia de verdad y hará desaparecer toda esta escoria de las calles.”. Así de contundente se muestra Travis Bickle, encarnado por mi adorado, amado, sexualizado Robert De Niro. En sus recorridos por Nueva York el insomne Bickle estudia el bajo vientre de la ciudad, las cosas que ocurren en las calles oscuras, poco transitadas, y que la mayoría prefiere obviar. Pero Bickle ya está tan acostumbrado que se siente invisible, impotente.
Sin embargo, más que escandalizarse ante la decadencia social y física, lo que le sucede es que se siente frustrado porque no conoce nada más. Asqueado de sí mismo y de lo que ve, se embarca en un último y desesperado intento de reintegrarse en la “sociedad”. Pero en el deprimente guión de Schrader, no hay salida. Para Bickle ya es tarde.
El intento de reintegrarse en la sociedad llega a destrozar los nervios, y ante el inevitable rechazo de la misma, su siguiente objetivo es destruirla. Cuando este plan también fracasa, trata de redimir a la sociedad y emprende una misión suicida que consiste en rescatar a una prostituta menor de edad del chulo que la explota.
Es difícil imaginar un retrato del malestar y la anomia urbanas más sombrío, más deprimente y más claustrofóbico que el que pinta Taxi Driver. La película combina algunos elementos del cine negro, con el especial efecto Scorsese: Contar la escena de un asesinato desde la perspectiva de un anónimo situado al otro lado de la barrera policial, un hombre sencillamente de la calle. ¿Qué pasa por la cabeza de esa persona?, ¿Cómo reaccionará cuando se vea ante una exhibición de violencia tan vívida?
Bickle es el antihéroe parapolicial con unas ideas muy concretas sobre cómo cambiar la ciudad. “He aquí un hombre que no estaba dispuesto a seguir aguantando”, afirma, “Un hombre que le plantó cara a la escoria, los indeseables, los perros, la porquería, la mierda.”
La película definitivamente consigue su propósito: Revuelve y trastorna la detestable brújula moral que todos llevamos dentro. Uno se percata de que, hay ocasiones, en que el fin justifica los medios.
Scorsese tiene mi bendición de por vida, De Niro no te digo…
¿Qué me dices de una debutante Jodie Foster, con unas pintas de puta resabiada que parece imposible por su cortísima edad?
A mi lo que me impresinó de la peli es el ambiente tan agobiante y cerrado que se respira a pesar de que muchas, muchas escenas están rodadas en la calle. Por no hablar del “pisito de soltero” del de Niro… Por algún lado tenía que estallar.
Comentario por david — Martes, 19 de Julio de 2005 @ 8:09 am
de nuevo comparto tus gustos. yo estoy coleccionando todo lo de niro. asi q podemos tener charlas de este actor. un beso en fotograma
Comentario por natzan — Martes, 19 de Julio de 2005 @ 10:46 am
De Niro mon amour. Es uno de los papeles en los que le prefiero. Pedazo actorazo, es que lo borda. Aunque ultimamente sólo se dedica a comedias facilonas, yankiladas de esas vamos. Se le echa de menos.
Comentario por La domi — Martes, 19 de Julio de 2005 @ 6:32 pm
No tengo tiempo, asi que saluditos desde Delft!!!! (la cité de Vermeer)
muak
Comentario por Serch — Miércoles, 20 de Julio de 2005 @ 11:41 am
Yola vi hace tiempo y me impactó enormemente, creo que pronto la veré de nuevo. Robert de Niro despunta como uno de los mejores actores reconocidos, increíble aunque ahora haya perdido esa presencia con películas como Los Padres de él o de ella ( que conste que me han divertido pero el mito ha caído ). Y que me dices de Toro Salvaje,…
Comentario por YOYAYOYYAYA — Viernes, 22 de Julio de 2005 @ 10:37 am
Dos gigantes:de Niro y Scorsese. Los adoro. Hay algún libro de cine sobre Taxi Driver?
Comentario por lanas — Lunes, 20 de Febrero de 2006 @ 8:16 pm