La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

26 de Junio de 2005 - Aire

Magia

Noelia siempre fue la chica más linda y encantadora del pueblo, pero pensaba que él se merecía algo mejor.

Julián pasaba los días rondándola, en cambio ella vivía velando sus miedos, palideciendo y menguando ante su sombra. Un día, su anciana abuela, bruja reconocida del condado, decidió ayudar a su nieta. Le propuso un conjuro con el que conseguiría estremecer el corazón de aquel muchacho, y acabar así con las inseguridades. Tan sólo tendría que mezclarlo con mermelada de naranja y pan, y una vez al día, dárselo a probar.

Volaron pronto los miedos de Noelia, y corrió esa misma mañana a casa de Julián.

– He hecho esta mermelada para ti, Julián. Me haría mucha ilusión que la probaras-

Él se tomó una tostada, encantado, y nunca se volvieron a separar.

Cada mañana ella le preparaba su tostada. Mientras él la cogía, besaba los labios de Noelia, y marchaba a trabajar. A su vuelta, siempre paseaban por el parque cogidos de la mano. Eran los instantes más felices para Noelia y Julián, pues él no paraba de besarla, y de enramarla al cielo con preciosas palabras de amor.

Un buen día Noelia se encontró con su abuelita, y esta le preguntó por cómo le iba con Julián. La joven no paró de agradecer todo el camino a su abuelita el día que le concedió aquel hechizo, ya que se sentía la mujer más feliz del mundo. Pero entonces, su abuelita, como buena bruja sabia le pregunto: “Noelia, ¿y por qué no dejas de darle esa mermelada? Yo te ofrecí mi magia tan sólo para quitar tus miedos, pero ahora llevas años viviendo con alguien y, ¿no crees que es hora de saber que siente él de verdad?”.

Ella pasó los días mentalizándose de que dejaría de darle su tostada, pero cuando llegaba el amanecer, sus miedos regresaban, -¿y si no me quiere?-, se preguntaba. Una mañana, por fin, decidió que no habría hechizo, ni magia. Ese día sabría si él la quería de verdad.

Julián despertó con prisas, casi agradeció no tener el desayuno en la mesa, y salió fugaz de la casa. Esa mañana no la besó. Tampoco quiso pasear por la tarde, estaba demasiado cansado. Entonces, sus temores atraparon a Noelia, la envolvieron en un aire huracanado de venganza, de odio, de tristeza y dolor. Decidió envenenar a Julián, no lo pensó, la locura de no saberse querida pudo a cualquier raciocinio. Untó la tostada de aquella mañana de un veneno implacable, y le hizo comer la mitad antes de salir por la puerta. Julián la besó, y se marchó.

Cuando él ya había atravesado el umbral de la puerta, y las lágrimas comenzaban a brotar de los ojos de Noelia, regresó a su mente el beso y la mirada de Julián antes de salir. Un grito enmudecido acuchilló el reguero de lágrimas, y sus ojos se abrieron como la luna más llena del solsticio de verano. Corrió tras él, sabiendo que había cometido el error de su vida. Entonces, fue testigo de cómo Julián caía al suelo mientras tiraba el pedazo de tostada que le quedaba en aquel contenedor. Para cuando ella le alcanzó, era tarde. Él, yacía en el suelo, muerto. Y el contenedor estaba lleno de las tostadas que nunca tomó, y que tiraba allí cada mañana. Julián odiaba la mermelada de naranja.

8 comentarios para “Magia”

  1. DMSR dice:

    Previsible pero hermoso; gracias por recuperar tu nivel.

  2. Gracias a ti por leerme, y animarme.

  3. DMSR dice:

    Seguiré haciendo ambas cosas. Ahora ya sabes que te “vigilo” (es broma, jejejee) Gracias por saber crear puertas y por saber abrirlas.

  4. Un cuento bastante bonito…aunque m recuerda a uno q me contaron,este no tenia magia, y en vez de tostadas con pocimas secretas, iba de cds q un xaval compraba, donde la xika le dejaba notas de amor…el xaval murio (snif…),sin saber que la xika lo amaba(snif, snif)…cuentos sobre inseguridades y miedos…snif snif 🙁

  5. david dice:

    Se tenía bien merecido morir ese imbécil: ¡mira que tirar todas las tostadas e ir a comerse la única envenenada…!

  6. A mi tampoco me gusta la mermelada de naranja aaaagggg

  7. clap clap clap!
    😉

  8. Revan dice:

    plas plas plas, muy bonito… 😉

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