La mala de la pel�cula

"no soy mala, es que me han dibujado así"

17 de Junio de 2005 - Aire

La Gran Avenida

Ese día perdí todos los medios de transporte posibles para regresar a casa. No sé por qué fui a la parada de autobús de siempre, y me senté allí un buen rato, sabiendo que el bus fantasma de Harry Potter no iba a pasar por allí, (ni ganas). Pero supongo que el ron en sangre que corría por mis venas, hizo suponer a mi mente que allí encontraría una solución.

Llegué, y me senté como se sientan los elefantes en el suelo cuando son asestados por el cañón de algún cazarecompensas maniaco. Rotunda y lenta, muy lenta. Juro que yo no me movía tanto. Sin embargo todo lo de alrededor giraba, retumbaba. Pasé largos minutos observando y de pronto… Me asusté.

La Gran Avenida, por el día normalmente estaba llena de coches, ruido y rebaños de trajes andarines que se golpean los hombros unos con otros. Sin embargo cuando es de noche, como aquella noche, la Avenida quedaba vacía. Sólo era habitada por el chirriante sonido de las viejas chatarras llamadas autobús, y… Por ese indigente de la esquina de enfrente a la parada que siempre estaba allí. Pero por más que miraba, esa noche no lo encontraba. De hecho no estaban ni él, ni su carro, ni sus dos perros de tacto suave, ni sus cartones, ni sus harapos de aspecto áspero… ¡Nada!

La Gran Avenida entonces me pareció un cuadro de perspectiva sesgada, una imagen distorsionada, colgante, fea, aislada, incluso amenazante por resultar tan ajena. Angustiada, me vi completamente dependiente de mi espera, necesitaba irme de allí de inmediato. Cuando me disponía a echar a correr, se escuchó la voz rota de aquel hombre solitario. Musitaba algo, un acto muy normal en él, ya que era muy conocido por estar bastante más pa’ allá que pa’ acá. Se oía detrás de mí. Daba la sensación de que sus palabras me rozaran los lunares de la espalda, poniéndome la piel de gallina en un placentero escalofrío, e invitándome inevitablemente a mirar atrás.

Me giré y allí estaba, era el hombre de los cartones. Entonces comenzamos un delirante diálogo:

- “Por aquí ya no pasan más autobuses” –dijo-.
- “Lo sé, sólo estaba esperando”- Contesté, de menra absurda.
- “Esperar… ¿A qué esperas?”- Dijo algo ofendido.
- “Pues, en realidad no estoy muy segura. ¿Y usted?”- Pregunté sonriendo.
- “Yo tampoco sé que espero, supongo que nada”- Dijo mientras me daba la espalda para echarse a dormir bajo su manto.
- “¿Y por qué ha venido a esperar aquí entonces?” Repliqué interesada.
- “Porque… Ya no me gusta esperar allí”

Después de unos segundos, me levanté y me fui a esperar a otro lugar.

13 comentarios para “La Gran Avenida”

Más comentarios: [2] 1 » Mostrar todos

  1. Phentermine.

    Phentermine.

  2. [...] “Manolo Recicla” es un trabajo del director Manolo González. Llegó a mis manos, casi de una forma gratuita, y (mal)pensando que una emoción no se vende tan barata hoy en día, tardé un par de días en verlo. Después de verlo, creo que una simple sinopsis del argumento no puede hacer justicia a este documental, que cuenta con audacia una historia tan cruda como real. Es una auténtica manifestación de que los seres humanos no somos lo que, en muchos casos, creemos ser. Sesenta minutos que se pasean por la vida de Manolo, alguien que como usted o como yo sobrevivía, y parecía no encontrar nunca su sitio para vivir. Pero siempre lo esperaba, lo esperaba como aquél de la Gran Avenida, sonriendo, y peleando. Para la mayoría, Manolo es un perdido, y ¡claro que lo es!, hace tiempo que prefirió salirse de la senda marcada. Manolo era el protagonista de su historia, capaz de protagonizar sus mejores chistes y sus episodios más drámaticos. Transmitiendo así las barreras de aire metálico que proporcionamos los demás, con nuestra participación diaria en este sistema que un día inventamos. Sin pensar, quizá, que hay pájaros a los que les gusta volar sin jaula, o que sencillamente, nunca quisieron volar. [...]

  3. :)

    Hay una frase que dice “No pierdas el tiempo pensando en cómo has perdido el tiempo esperando”

    Claro, lo bonito de los sueños es que se cumplan, pero mejor poquito a poco, no?:)

Páginas: [2] 1 » Mostrar todos

Deja un comentario

Microrelatos

#Después de arriesgarlo todo en tiempo de guerra, por fin se hizo el pecado. Y con él, el silencio, dejó de dar tanto miedo.

Ver más microrelatos