La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

5 de Junio de 2005 - Aire

El pianista

Alguien se acercaba a paso ligero y orgulloso.

Aquella noche cada uno de sus sentidos se traspasó a sus dedos. Serpenteaban como nunca. Iban recorriendo caminos, dibujando hermosos surcos y agujeros, rozando, palpando, cada una de aquellas teclas. Su dedo índice flotaba en el aire, mirando al cielo, pareciendo que suspiraba, anhelando aquel sueño. Su dedo corazón, sin embargo, palpitaba fuerte, sin importarle el riesgo a caer tan adentro por su propio peso en aquel Mi sostenido. La sala, en silencio, disfrutaba de sus vermúes y sus cigarros.

Los pasos de aquel hombre se notaban cada vez más cerca.

El público se intranquilizaba, pero él los notaba como si se expulsaran de un diapasón que marcaba su ritmo. Y sus manos, y su pulso, y sus notas, se aceleraban. Y los dedos de su mano izquierda, que parecían tímidamente agachados se estiraban y encogían y aplastaban aquellas teclas, con la bravura de un toro. Y los pasos se oían cada vez más fuerte, cada vez más cerca. Tonos, semitonos, dedos, manos, sudor y pasión entremezclados, y yo desde el público, encima de tu piano. Llegando hasta tu boca, caliente. Enroscando mi cuerpo a tu teclado. ¡Hazme girar sobre mí, rápido, túmbate a mi lado! Tapa con tus manos de mi pecho el corazón, de mis labios el carmín, y de mis ojos lo llorado. Hazme perder la conciencia con la melodía de tus dedos, sin importar lo demás… Hasta que los pasos de aquel hombre se acercaron demasiado.

El público expectante, enmudeció a gritos la melodía del pianista cuando el gangster fundió sus blancos guantes en el gatillo de aquél arma, hiriendo de muerte al pianista. Todos huían presos del miedo. Pero el pianista, con la bala clavada al corazón, sangrando, siguió sonriendo. Murió tocando

(El Gangster bien podría ser Eduardo Bautista, o cualquiera de sus secuaces de la SGAE. -En exámenes pierdo el norte demasiado-)

8 comentarios para “El pianista”

  1. Tia, tienes talento, me has hecho reflexionar.

  2. Un predicador no reflexiona, ¡no me jodas!

  3. Joder, eso también me ha hecho reflexionar, ¡eres total!.

  4. Ya. Lo sé

  5. A ver: me quedo con el pianista aparecido en las costas inglesas. ¿Sabe alquien algo más de él?

  6. Dicen que es Holandés… No me extrañaría jejeje

  7. Pablito:: dice:

    Y para cuando el libro de “Cuentos para antes de Dormir” de lamala?

  8. Excelent post, sigue con el buen trabajo!

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