Jueves, 12 de Mayo de 2005

Cartas

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 10:44 am

Ya os he hablado de mi compañera de batallas en la infancia. Con ella me pasaban las cosas más alucinantes, y a veces también, las más extrañas.

Durante un caluroso verano en Madrid, decidimos coger las bicis y cambiar de actividad. Lo de las hojitas perfumadas se había quedado obsoleto, así que tomamos nuevas costumbres. Corríamos hacia lo más alejado, y probábamos buzón por buzón a meter los afilados dedos de nuestras traviesas manos. Cuando conseguíamos extraer la correspondencia desechábamos rápidamente esas cartas tan poco interesantes como eran las que provenían de los bancos, hipotecas, etc. Y abríamos con impaciencia y excitación las que traían un remitente personal.

Las leíamos una por una, la mayoría eran aburridas, contando viajes y aventuras desde otras ciudades a sus más allegados. Pero otras eran de novios y amantes enamorados, que exponían su pasión a veces hasta límites verdes, verdes. Se pueden imaginar lo que nos reímos… ¡Y lo que aprendimos!

Una vez que leíamos las cartas, las poníamos cuidadosamente en el mismo buzón, y procurábamos dejarlas en el mismo estado que las encontramos. Pero un buen día de septiembre, encontramos en un buzón una carta sin cerrar, sin remitente, y sin destinatario. La abrimos con más curiosidad que nunca, y nos encontramos una nota que no se me olvidará jamas: “Espero encontrarte un día aquí, donde tú me enviaste. Cómo esto ya no existe, no existo yo, y tú en teoría dejaste de existir. Estas palabras entonces no son nada, fruto de lo que has hecho con todo. Pero se te olvidó un detalle: Aquí en el limbo también se sufre, hija de puta”.

Nos quedamos blancas, completamente anonadadas y en silencio unos minutos. No sé porqué razón decidimos no devolver esa carta a su buzón. Quizá miedo, quizá por querer ayudar, aunque nunca sabré si acertamos con nuestra acción ese día. Lo que creo es que alguien nos quiso dar una lección ese día, nos quiso enseñar que los finales de cuento no son siempre Walt Disney. No sé si nosotras fuimos más listas, o la lección consiguió resultados, pero dejamos radicalmente de leer la correspondencia ajena.

Martes, 10 de Mayo de 2005

Deshumanización

Archivado en: Cine, Libros — la mala de la pelicula @ 9:19 am

Hoy la historia trata de dos cosas para pensar. Dos recomendaciones fundamentales para el día a día en que vivimos. Dos obras maestras.

Tiempos Modernos
: Este film de 1936 no podría tener un fondo más actual: La deshumanización. Tan fuera de lo humano son los Tiempos Modernos que los diálogos incorporados en la película se aplicaron a las máquinas, ellas eran las que “hablaban”. Y Chaplin… Chaplin volvió a ser la expresión universal, el gesto de todos. La voz muda más emblemática, que se hacía eco de lo que hay a nuestro alrededor.

Y sobre deshumanización, acorde también a los tiempos, y a la película, otra obra maestra: “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley. Del cual les dejo un fragmento, para que lo disfruten:

” Porque nuestro mundo no es el mundo de Otelo. No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea, y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto; está a salvo; nunca está enferma; no teme la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposas, ni hijos, ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar. Y si algo marcha mal, siempre queda el soma. El soma que usted arroja por la ventana en nombre de la libertad, Mr. Salvaje. ¡La libertad! -El Interventor soltó una carcajada-. ¡Suponer que los Deltas pueden saber lo que es la libertad! ¡Y que puedan entender Otelo! Pero, ¡muchacho!”

Domingo, 8 de Mayo de 2005

Plantillas

Archivado en: Pintura — la mala de la pelicula @ 10:05 pm

Las plantillas no parten de un determinado movimiento social, o de un estilo de vida. Son la expresión artística desarrollada individualmente. Innovadoras en el contenido, y globales en el continente.

Ellos, los artistas, buscan el momento para emboscarse en su propia sombra, para arañar sus sueños, para crear, para estimular, y a fin de cuentas, para encontrar un hueco en lo que se niegan a que nos roben: la ciudad. Sus imágenes, sus gritos, aparecen susurrantes frente a ti, en tu vida de reloj y rutina, en tu cotidianidad. Y sin darte cuenta un día te hacen pensar, estremecerte, o tan sólo sonreír.

Dejan a nuestros ojos exclamaciones de vitalidad, de realidad, trabajos llenos de intención. Mares de huellas sinceras, transparentes. Todo está más allá de lo que vemos. Hay que descubrir, encontrar, sentir, y despertar. Sobretodo despertar.

Miércoles, 4 de Mayo de 2005

Nos están matando

Archivado en: Pintura — la mala de la pelicula @ 9:51 am

Nos cuenta Serch en su página esta desagradable noticia. Desde el gobierno se está haciendo una criba lamentable hacia el arte, la historia, y en definitiva, hacia los pilares de la humanidad. No dejemos que nos mutilen el alma estos sinverguenzas. Es tiempo de estar cabreado, y demostrarlo:

CONCENTRACIÓN EL LUNES 9 de Mayo a las 17:00 en el MUSEO REINA SOFÍA de Madrid. En la sala donde está “El Guernika” de Picasso.

¿Cuándo tocaremos la Luna?

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 9:19 am

Daniel y José conviven juntos por obligación. Llevan toda su vida solos, en la torre más alta del gran castillo de piedra, en la duna más solitaria del desierto. Cuando miran a los lados no hay nada, sólo arena. No pueden salir de allí, no pueden entrar a otro lugar. Se dedican a mantener su torre en pie.

José se pasa el día regañando a Daniel, porque a Daniel no le interesa la torre, ni el castillo, ni limpiar con su cincel. Acude a las cosas más pequeñas para sentirse vivo. Cuenta estrellas, pinta el aire, silba melodías al amanecer… Daniel quiere vivir, José quiere sobrevivir.

La rutina transcurre como siempre solitaria, hasta que un día, y como por arte de magia, aparece en la torre una mujer. Se trata de Selene, de belleza extraña y atrayente. Los dos hombres se fijan en ella. A José le gustaría poseerla, igual que posee su cincel. Daniel en cambio, la desea para amarla.

La rivalidad entre ellos va en aumento, a medida que Selene aparece y desaparece de la nada. Un día, ella estaba tan cerca que los dos chocaron para tratar de alcanzarla. La ira fue tal que José clavó el cincel a Daniel, que cayó redondo desde la torre al suelo, falleciendo. José entonces, viéndose vencedor en la batalla, la vio a lo lejos y se acercó, pero cuando estaba a unos centímetros de tocarla, por primera vez se miraron a los ojos, y ella supo que debía arrojarse al vacío para caer junto a Daniel.

Ella es la vida, él es el sueño, y se pasan los días queriéndose alcanzar. El amor, el deseo, las metas, los ideales… Ganan siempre, aunque sea de manera agridulce. Los sentimientos siguen moviendo la vida.

Martes, 3 de Mayo de 2005

malamalamalamala… no seas mala y vuelve pronto

Archivado en: Aire — la mala de la pelicula @ 11:14 am

Rematadamente mala, tanto que osa a alejarse de mi nube más de un segundo, robándome pedazos de alma. Todos me miran, como si me faltase algo, como a vagabundo callejero que pide un poco de calma y todos lo ven como si fuese una siempre figura de barro que alguien abandonó en el suelo… Que enmudezca el sol porque me está quemando, todos sus rayos tropiezan con mi cara y me deshago, porque no está ella para expulsar de mi mundo todo aquello que me trunca, todo lo que me hace daño.

Que no está mi mala… sólo germinan metáforas sin sentido, nadie pinta mi aire cuando mi sonrisa se apaga y todo sonido resulta ser ruido… deja de crecer mi rama y aquí se plantan mis palabras porque sin ella mi vida queda descrita en un suspiro…

Todos tranquilos, la mala vuelve en un abrir y cerrar de ojos…

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