La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

19 de Abril de 2005 - Aire

La leche en mal estado

Desde el momento en el que naces, la frase que más te repetirán en tu vida no será – te quiero-, ni si quiera – te necesito-, no. La expresión que más escucharán tus oídos será –Esos proooontos…-, -Contente-, -No seas tan borde…-, o sucedáneos que traten de mitigar tu, en ocasiones inevitable, estado de mala leche. Estar de mala leche es una putada, lo primero para el que la siente, y lo segundo para el que la padece. Pero créanme cuando les digo que es mucho peor tratar de censurarla, fingiendo que no está dentro de ti, que tú no estás enfadado. Porque es entonces cuando cometemos las estupideces de las que sólo es capaz el ser humano. O más concretamente de las que sólo me veo capaz de hacer yo.

Contaba con 11 años cuando tenía la mayor colección de “hojitas de cambiar perfumadas y decoradas” del Estado… Bueno, por lo menos de mi pueblo. Era feliz. Estaba presumiendo de tan magno tesoro delante de una chica que a mi mejor amiga y a mi nos repateaba, (ya saben, cosas de chicas), cuando ella, (mi mejor amiga), hizo acto de presencia y sólo se le ocurrió ponerme de mala leche. Claro, yo también le puse a ella la leche en mal estado. Y ella me preguntó – ¿Estás cabreada? Porque lo pareces-, a lo que yo, por supuesto, me negué, – No, no estoy cabreada-. Entonces, sólo Dios sabe porqué, aquella niña que nos repateaba dijo – ¡Me encanta esa hojita de gatos! ¿Me la regalas?-. Mi amiga me miró desafiante, y lo que normalmente hubiera sido un,– Vete a ver a Barrio Sésamo-, se convirtió en un – ¡Claro! Te la regalo. Coge las que quieras-. Entonces miré a mi amiga orgullosa, me había salido con la mía, no sólo no había conseguido ponerme de mala leche, sino que había conseguido ponerme encantadora. Cuál fue mi sorpresa cuando ella, que también estaba cabreada, le dijo a la repateadora – Anda, coge de las mías también. Te dejo la carpeta aquí entera, para que escojas-. Total, que después de una hora y media de tratar de evitar nuestro estado de mala leche, la repateadora se había quedado con todo el botín, y nosotras nos habíamos quedado sin hojitas, y con la mala leche de un bull-dog.

Pues a día de hoy no he aprendido nada. Tratar de censurar la mala leche que me producen ciertas actitudes me hizo pronunciar la frase – No os preocupéis, ya lo hago todo yo. Y no, no estoy cabreada- Y aquí estoy, montando lo que deberían estar haciendo 12 personas más. Así que, humanos del mundo – NO REPRIMAN SU MALA LECHE SINO QUIEREN HACER EL PRIMO-. (Yo estoy ahorrando para un Puching Ball y Santas Pascuas).

17 comentarios para “La leche en mal estado”

  1. Beetho dice:

    Ay que lastimita.
    Y lo que vas a aprender al final…..

  2. Voy a aprender a hacer Budú 🙁

  3. Beetho dice:

    Te confundiste de palabra, no es Budú, es Yoga.
    El budú es vengativo, no funciona, es energía mal canalizada.
    El Yoga es más sencillo, te sientas, silencio, y repites Oommmmm.
    Durante 5 minutos, al dejar de hacerlo, tu concentración será máxima, se incrementan tus sentidos.
    Yo lo hago cada mañana, y con solo la sensación de mareo, ya estás alegre.

  4. uyuyu qué mal rollito

  5. Beetho te confundiste de acción mejor fumarse un porro Amparo

  6. Beetho dice:

    Fumar siempre debe ser una acción nocturna.

  7. Sera por el Taichi?

  8. Para la noche mejor un tasio

  9. o_0

  10. Yo también estoy flipando con tanta trascendentalidad…
    Hay que saber decir no, joer, que si no nos comemos la mierda de los demás y no mola nada!

    -bueno, lo de los trabajos en grupo es otro mundo aparte… ¡¡12 personas!! uf, te compadezco-

  11. Pablito:: dice:

    Yoga? Taichi? al solucion de Merlintxu es mas sencilla y total con los saumerios q encendes pa las otras dos el resultado es parecido no?
    Lastima por tus hojitas perfumadas…

  12. david dice:

    ¿Y la mala leche? ¿A quién se la regalaste…? Creo que a nadie, pues aún te quedan litros agriados que son casi calostros caducados…

  13. ¿Qué insinuas?¿Qué tengo mala leche? Grrr
    🙂

    Lo de aprender a decir no lo tengo como tarea pendiente…Es casi tan dificil como conducir.

    Pablito, después de aquél suceso no he vuelto a ser la misma

  14. Tumabte en la hierba…observa al tendido…Sonrie.
    El stress , no es bueno.

  15. Cierto.Ahora sere de malisima leche pa’toda la blogosfera.Y si no les gusta,que tomen jugo de naranja!

  16. A veces no es la casualidad la que te hace pinchar en un determinado sitio. Tiene que ser algo mucho más fuerte en tu subconsciente. Es cierto, no sólo hay que parecer encantadora, además, hay que serlo; al final alguien sale ganando en la lucha y desde luego no es la autoestima.
    Un saludo. Me gusta tu blog.

  17. Parti dice:

    jajaja, que bueno!! yo también tenia mi coleccioón de hojitas y las cambiabamos en el recreo, como los cromos, y una vez me regaló mi prima un paquete de hojitas con un osito supero mono, entonces las cambié casi todas hasta que me di cuenta que todas tenian mis ositos y yo me quedé sin ninguno… que trauma infantil y que cabreo se pilló mi prima!!! jaja

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