La mala de la película

"no soy mala, es que me han dibujado así"

24 de agosto de 2014 - Aire

La superficie de los 30

El otro día soñé que mi padre me decía “No utilices las palabras para la gente que jamás está dispuesta a responder: Utiliza la poesía.” Y me desperté sin saber muy bien lo qué quería decirme. Me ocurría mucho eso con él. Y recuerdo que nunca le preguntaba detalles porque no quería que pensara que no lo había entendido. Entonces él me miraba con esa cara de ‘sé que ahora no lo has entendido, pero lo entenderás’. Y de pronto llegaba el día en que lo entendía. Jódete y baila.

Sueño mucho con mi padre. Que está vivo, que tiene 30 años como yo, que lleva otra vez pantalones de campana, que yo soy una niña y me enseña a jugar a la Oca, que nos reímos. Esto último lo sueño un montón.

Y esto nadie te lo cuenta, pero cuando tu padre se muere, quieres mucho más a tu madre y a tus hermanos. Quieres mirarles y tocarles cada muy poco tiempo. Espachurrar quizá sea más la palabra. También te alejas de muchas personas, esto supongo que se hace por economía sentimental. Y tampoco te lo dice nadie, pero te hace una ilusión especial cuando alguien te dice lo mucho que os parecéis. Es como si con 15 años te dicen que te pareces a tu rock star favorita. Mola bastante. Aunque lo niegues tímidamente con la cabeza. Te sientes de la hostia.

Estoy bastante palabrotera. Los treinta años me transportan en muchas ocasiones a los quince. Los treintañeros no dejamos de ser un montón de gente cambiando (sin querer) un montón de hábitos al mismo tiempo. Vamos, un caos en el que te acabas riendo de ti mismo la mayor parte de las veces. Vivimos como soñamos, sin saber mucho de nosotros. Como una regresión a un romanticismo rabioso, pero desde el que ya hemos conocido el aburrimiento, el colesterol y el echar de menos a alguien de verdad. Dejas de preguntarte para tener que dejar de responderte. Utilizas un poquito más y mejor la poesía. De pronto, te descubres con cierta tendencia a buscar la felicidad. Y a veces, con un poquito de suerte, también la encuentras :)

Por muchos sueños más con mi señor padre.

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